miércoles, 1 de agosto de 2012

Alegato de fiscalía. 9.4 Acusación a ex oficial de inteligencia: Carlos Alberto Taffarel, Norberto Condal, Jorge Granada y Walter Bartolomé Tejada.


Responsabilidad de los oficiales de Inteligencia:
doctor CÓRDOBA:   (cont.)
Gracias señor Presidente, voy a continuar con las responsabilidades de los oficiales de Inteligencia: Carlos Alberto TAFFAREL, Norberto CONDAL, Jorge GRANADA y Walter Bartolomé TEJADA.
Previo a enumerar los fundamentos de cada una de esas acusaciones, voy a definir esta Inteligencia en el  contexto del Terrorismo de Estado. Necesariamente la Inteligencia tiene una inescindible relación con la tortura. Quizá la definición más precisa la dio un oficial del Ejército, D’ANDREA MOR: “es el sistema nervioso del terrorismo de estado, que conectó a las máximas autoridades con los centros de torturas y desaparición de personas, operados por personal de Inteligencia”.
El despliegue del Terrorismo de Estado, tuvo dos ejes centrales: la zonificación del territorio y al mismo tiempo la tortura como el método de obtención de la Inteligencia. Cuando se habla de Inteligencia u obtención de información, se habla de tortura.
Al mismo tiempo Reinaldo BIGNONE, en entrevista con la periodista francesa ROBIN definió que “todo lo aprendimos de los franceses, tanto la división de territorios como la importancia de la Inteligencia en este tipo de guerra” –se refería obviamente, a la represión- con la salvedad, acotó, que a diferencia de lo ocurrido en Argelia, fue el Ejército Argentino el que ocupó su propio territorio. El mismo BIGNONE calificó la Inteligencia Militar definió la Inteligencia como “la piedra angular de la lucha antisubversiva”. DIAZ BESSONE dijo que “Lo principal que nos enseñaron los franceses, es que para luchar contra una agresión revolucionaria o subversiva, hay que tener un buen aparato de Inteligencia. De lo contrario no se puede hacer nada, contra un enemigo que no lleva uniforme y que por lo tanto es imposible identificar”. El método francés de zonificación, Inteligencia y tortura fue aplicado por la escuela francesa, pero esa instrucción proveniente de Francia fue para los oficiales de Inteligencia del Ejército Argentino un sobreaprendizaje, puesto que ya eran eximios torturadores, no obstante lo cual lo adoptaron como método en la avanzada contra la población.
HARGUINDEGUY dijo: “Los franceses nos enseñaron todo; empezando con los métodos de interrogatorio, o sea la aplicación de los roles del ‘bueno’ y del  ‘malo’” y agregó “los interrogatorios fueron la parte esencial de la guerra antisubversiva”. En el caso de BENAMO y SOTUYO, vimos que estos roles lo adoptaron PAEZ y CRUCIANI quienes demostraron la aplicación de un método preciso.
Respecto también de la actividad de Inteligencia, todas las unidades militares tienen secciones de Inteligencia y funcionan en modo de comunidad informativa. Exige un funcionamiento coordinado y planificado.
Esta coordinación está reflejada en la directiva 1/75 expresa que la responsabilidad primaria de este esfuerzo de inteligencia la conducirá el Ejército Argentino, que la tarea sería realizada en totalmente secreta y encubierta, por oficiales, suboficiales y civiles con falsas identidades para ejecutar su tarea de espionaje, para no ser detectados y quedar impunes.
En toda la reglamentación castrense, la Inteligencia figura como la actividad prioritaria para accionar sobre la población y luego operar. Cada uno de los Destacamentos de Inteligencia que confluyen en el Batallón 601, en su jurisdicción son unidades operativas. Incluyó al Destacamento 181 de Bahía Blanca y al resto de los destacamentos del país. Tanto la Jefatura 2 de Inteligencia como la Jefatura del Destacamento de Inteligencia 181, estuvo a cargo en todos los casos de personal especialmente formado, adiestrado en diferentes cursos.
El intento de desvincular la Inteligencia Militar en estos hechos, ha sido un esfuerzo constante de los acusados. Si le preguntaban a TEJADA quien estaba a cargo de la Inteligencia en la lucha contra la subversión, decía “el Destacamento”, si le preguntaban a GRANADA decía “el Departamento 2”. El único que no pudo decir nada fue CONDAL porque estuvo en los dos, se limitó a negarlo.
RIVEROS ante la Junta Interamericana de Defensa, donde BAYON fue auxiliar del Estado Mayor, con responsabilidad continental, dijo que “Esta guerra fue llevada adelante por Generales, Brigadieres y Coroneles. La guerra fue llevada adelante por la Junta Militar de mi país, a través de su Estado Mayor”.
La directiva 404 en el capítulo de Ideas Rectoras señala que la actitud que debían asumir las fuerzas en la Inteligencia, era una actitud ofensiva a través de operaciones que debían constituir una presión constante en tiempo y espacio sobre las organizaciones subversivas. Establecía que las operaciones de Inteligencia serían ejecutadas en todo el ámbito de jurisdicción de la Fuerza, que obviamente incluía al V Cuerpo.
Esa directiva 404 que se enmarca en el Plan del Ejército, da cuenta de la planificación que existió antes del golpe de estado y de la continua supervisión y readecuación represiva, da cuenta la orden 977 firmada por SUAREZ MASON, que distribuyó a la Zona V aún en el año ’77 que abarca alguno de los hechos en juzgamiento.
La constante al analizar la reglamentación, es la mención a ámbitos o estamentos: son todos eufemismos, la Inteligencia está plasmada en interrogatorios, torturas  y operaciones. Esa era la actividad constante.
En Bahía Blanca tanto el Destacamento 181 como  el Departamento 2 de Inteligencia, tenían la responsabilidad primaria de fijar los “blancos de actuación”. La responsabilidad de estos oficiales de Inteligencia es por haber suministrado la información, por haberla elaborado desde su función pública, de haber fijado el blanco, contra los cuales se realizarían las operaciones, a cargo -como responsable máximo- de BAYON. También eran quienes conducían el esfuerzo de la comunidad informativa. Lo hacían en forma coordinada, en las reuniones que convocaba el Jefe de Inteligencia. A su vez, tenía supremacía el Departamento 2 sobre la Inteligencia bonaerense, por ejemplo. Los documentos DIPBA también son responsabilidad de ellos.
El reglamento RC91 recuerda que la responsabilidad de Inteligencia es el aniquilamiento del enemigo. En el punto 5007 se reconocía que las acciones estarían a cargo de fracciones menores, y que las órdenes de operaciones debían aclarar si era necesario detener a la totalidad de personas que se encontraban en el operativo, o a algunas en particular; si ante la resistencia se los aniquilaría; si le serían destruidos sus bienes o no. Esto ya señala cómo se determinaba la fijación del “blanco” y  hay una reglamentación clara sobre el modo de efectuar las operaciones contra la población. Esto desmiente los argumentos de MENDEZ respecto a que él actuaba “a ciegas” sin saber a qué, para qué, o contra quién debía proceder.
Otro de los aspectos que voy a desarrollar es la acción psicológica y la responsabilidad que le cupo a Inteligencia en la elaboración de los falsos enfrentamientos armados. Los verdugos del CCD les recordaban a cada una de las víctimas que allí estaban en carácter de muertos.
Tampoco fue ajena a la actividad de Inteligencia la actuación fuera de los CCD: en las cárceles fueron interrogadas las víctimas por los propios oficiales de Inteligencia. Tampoco la persecución sobre organismos de derechos humanos, ya mencionada al inicio de estos alegatos.
La actuación de estos oficiales de Inteligencia, siempre fue ocultando  su identidad como militares. En el testimonio de ORLANDO quien manifestó haberse relacionado con “MANCINI" quien resultó ser CRUCIANI, con quien tuvo una hija.
Los órganos de Inteligencia de Bahía Blanca abarcaban la DIPBA, la SIDE, cada una de las unidades de la Armada tiene su especialidad de Inteligencia, Gendarmería, Servicio Penitenciario, el Destacamento 181. Todo coordinado en la central de reunión de información del Batallón 601, donde luego revistaría GRANADA.
En la orden especial 1/72 se contempla un gráfico donde se ve como se canaliza la información de la comunidad en la Subzona 51. Esto ya era así en 1972. Allí vemos en el cuadro superior el comando de subzona 51, el G2, el Destacamento 181 y por debajo de ellos la Gendarmería Nacional, Prefectura.
El Destacamento de Inteligencia con el Departamento de Inteligencia, según el gráfico, se vinculan dentro y fuera de los horarios de trabajo. No tiene ningún valor las afirmaciones de los acusados que alguno de esos órganos era ajeno a la lucha contra la subversión.
Aquí se ve como funcionaría incluso de acuerdo al horario en que se produciría la información. Esa orden decía que se debían realizar operaciones de Inteligencia de manera ofensiva, mediante la acción conjunta y coordinada.
Las actuaciones que no hubieran sido ordenadas (tenían margen de actuación) debían ponerse en conocimiento del Jefe del Destacamento 181, que era quien reunía la información como cúspide de ese sistema. Que igual temperamento se debía adoptar cuando intervinieran dos o más organismos, o cuando la urgencia lo requiera. Esto está lejos del rol pasivo de un órgano de Inteligencia, que los acusados pretenden esgrimir en su defensa, durante los años ’76 y ‘77.
En cuanto a la coordinación entre Departamento y Destacamento, la orden dice que el jefe del Destacamento (donde revistaban GRANADA, CONDAL y TAFFAREL) debía reportar al Departamento 2 de Inteligencia (donde revistaba TEJADA) sobre las diversas actividades que cumplan los miembros de la comunidad informativa. Luego se habla que la difusión de información de Inteligencia a la comunidad informativa, será responsabilidad del órgano que la haya producido, y esa orden fue emitida por el Comandante de la Subzona 51.
Esa orden está plasmada en las reuniones de comunidad informativa, en septiembre del 75 por ejemplo, donde eran convocados por el Jefe del Destacamento de Inteligencia, SCARNATTI ALMADA. En esa reunión los temas tratados según reportaba el comisario TRUJILLO, eran sobre el accionar subversivo, y entre otros temas, la actividad desarrollada en la ENET nº1. Hay otras reuniones, insisten en el caso ENET y la actividad del PRT en esta zona.
No hay ninguna referencia en estas reuniones, a conflictos con Chile, algo a lo que añoran  ser integrados los acusados. El Destacamento de Inteligencia y el Departamento de Inteligencia estaban avocados a la lucha contra la subversión, desde el año ‘72 era la actividad preponderante, pasando por el ‘75 y luego ‘76 y ‘77.
Esta coordinación entre estos dos órganos principales del Ejército, más allá de los aspectos reglamentarios, tiene su expresión más acabada en la actuación en los CCD. Los principales protagonistas eran CRUCIANI (del Destacamento) y CORRES (del Departamento). Se distribuían quién preguntaba, que era generalmente CRUCIANI, y quién picaneaba, que era CORRES. Esta coordinación era una distribución de actividades sobre el cuerpo de las víctimas.
Aún así es posible deslindar alguna de las actividades de cada uno de estos órganos. Se puede decir que la actividad de Inteligencia engloba cuatro actividades: primero la búsqueda de información, luego colectarla, en tercer lugar procesar la información y por último diseminarla.
Hay un documento de inteligencia firmado por Félix CORNELLI, prefecto de Zona de Prefectura Naval, en el que en forma secreta, emite la opinión sobre la creación de regiones informativas. Propone que se adopte la misma orgánica que el Ejército, y ejemplifica: “El Destacamento de Inteligencia es el órgano que busca y colecta la información, en tanto el Departamento de Inteligencia procesa y disemina.” Una descripción absolutamente sistemática de lo que fueron las actividades de cada uno de ellos.
En cuanto específicamente al Departamento 2 de Inteligencia, ahí tenemos un organigrama del V Cuerpo (exhibe en pantalla), va desde el comandante ASPITARTE, el segundo comandante VILAS y luego los cuatro gráficos al mismo nivel son de los distintos Jefes de Departamento: el de FANTONI y luego ALVAREZ, BAYON y COBOS. Debajo de ASPITARTE y VILAS viene el nivel de ALVAREZ, TEJADA, al mismo nivel de DELME, PAEZ, en ese momento FANTONI que luego ascendería. La línea de inteligencia que empieza con ÁLVAREZ sigue con TEJADA, CONDAL, CORRES, GONZALEZ CHIPON y así hasta ir a los suboficiales que no tenían mando, sino que cumplían las órdenes que esta cadena de mandos le transmitía.
Cuando al Jefe de Inteligencia –ALVAREZ- se le preguntó quién era el segundo suyo, dijo “el coronel TEJADA”,  porque era el oficial más antiguo, y cuando él no estaba quedaba a cargo del Departamento. Ahí vemos la cadena de mando: ASPITARTE, VILAS, ALVAREZ, TEJADA y bajaba hacia CONDEL, CORRES, SIERRA y SOSA.
Tenemos la dependencia directa a TEJADA, de la actividad de CONDAL, CORRES y SOSA quienes se desempeñaban en el CCD.
En el año ‘77 la estructura se mantiene, solo que CORRES no estaba, se mantiene con CATUZZI, ALVAREZ, TEJADA y de allí a CONDAL y GONZÁLEZ CHIPONT.
MENDIAS estaba a cargo de una de las Divisiones (Interior o Contrainteligencia) y otro de los oficiales era Osvaldo SIERRA, quien ha sido referido con poder de decisión en los casos de MUSSI y Eliseo PÉREZ, que según declaró influyó para su salida en libertad. Esto lleva a la conclusión que si un subordinado de TEJADA tenía ese poder, TEJADA sin duda tiene un poder mayor, y tiene responsabilidad plena sobre los cautiverios, su duración y condiciones.
La actividad de Inteligencia está regulada por el reglamento RC330, arts.3005 –que establece que el G2 es el principal miembro, con responsabilidad primaria en los aspectos relacionados con el enemigo- y el 3006 -que dice que la función del Departamento de Inteligencia es la producción de Inteligencia y la utilización de esa información-.
El PON 24/75 establece en su punto 4 que, efectuado los secuestros, el jefe de la fracción debe dar inmediata entrega del informe acta, del material secuestrado al Departamento 2, y sigue diciendo cuál es el ámbito de actuación del mismo. Todos los reglamentos referidos a la lucha contra la subversión, hablan del rol preponderante del Departamento 2 de Inteligencia, en este plano.
Paso entonces a desarrollar los fundamentos específicos de la responsabilidad de:
9.- Walter Bartolomé TEJADA: es un coronel retirado del Ejército Argentino, destinado en el Comando del V Cuerpo desde 12/72. Cuando arriba al Comando del V cuerpo, tenía el curso básico de Comando, de auxiliar de Estado Mayor, había estado en el Comando en Jefe del Ejército, en el área de inteligencia. Era ya un oficial experimentado, especializado en estas tareas. En uno de los cuadros de su legajo se ve su continuo destino en el Departamento 2 de Inteligencia. Toda la información que se produjo en ese lugar estaba en su conocimiento y dependió su lineamiento, tanto de ÁLVAREZ como de él. Fue calificado por ALVAREZ y VILAS, de quienes recibía las órdenes y las cuales transmitía. Esto es del año ‘76 y hasta el ‘78 continuaba como el segundo jefe del Departamento de Inteligencia, lo que confirma la hipótesis de que era la segunda autoridad de ese departamento.
Al ser, allí está el destino hasta 12/81, salió en comisión en Comodoro Rivadavia, en noviembre del ‘82 pasó al Estado Mayor del Ejército y luego, antes que asumiera un presidente democrático pasó a retiro.
Al ser indagado dijo que revistó en el Departamento 2 de Inteligencia, que no había segundo jefe. Que no había coordinación con el Destacamento 181, lo cual ya ha sido refutado. Que las actividades de Inteligencia en la lucha contra la subversión, estaban a cargo del Jefe del Destacamento 181, lo cual es parcialmente cierto pero no lo exime de responsabilidad. Sobre la tareas de Inteligencia sobre la población, dijo que no eran su especialidad –hemos visto que sí en su legajo-, aunque admitió que realizaba tareas de Inteligencia, dijo que nunca trataron sobre la lucha contra la subversión. Dijo que no tenía personal a cargo, incluso ningún subordinado que lo asista en sus tareas.  De CORRES dijo que dependía directamente de ALVAREZ, que no cumplía funciones en el Departamento. Cuando se le preguntó por qué en la calificación de CORRES estaba su firma, dijo que creía que era su firma, que para calificar hay varias formalidades. En fin, no dio explicaciones precisas.
En el caso del otro oficial SOSA que actuó en “la escuelita”, reconoció que era su firma en la calificación, lo que fue considerado determinante por la CFABB para establecer la dependencia directa a TEJADA de ambos.
Admitió que había actividades de lucha contra la subversión, pero que él era ajeno a eso; admitió la existencia de un CCD, que había “conclaves” y grupos operativos. Respecto de haberse constituido en Fitz Roy por orden del comandante, dijo que eso era posible.
Su responsabilidad surge de su  ubicación dentro de la cadena de mando, dentro del Estado Mayor del V Cuerpo, como segundo Jefe del Departamento, como un eslabón intermedio entre la Jefatura y los ejecutores, por ejemplo CORRES. El modo de determinar cuales eran las órdenes transmitidas, se deduce de la actuación de sus propios subordinados: Remis SOSA que revistó a órdenes de TEJADA, era uno de los jefes de “la escuelita” lo que confirmó el propio CORRES en su declaración. Y cada una de sus características personales coincide con el  alias “bruja” que las víctimas identificaron, a quien calificaron como neurótico y mesiánico, con una particular saña sobre María Elena ROMERO, por ejemplo.
TEJADA lo calificó a SOSA, con lo cual cada conducta en el CCD grafica el contenido de la orden, o el ámbito de libertad que TEJADA le permitía o habilitada en una función que, por ser actividad militar, estaba regulada y no admite vacío. Si SOSA tenía un ámbito de libertad era porque su jefe lo había determinado. Las conductas que SOSA cumplió por órdenes de TEJADA fueron: secuestro, tortura, abusos sexuales, fusilamiento y participación en las ejecuciones. Quizá el ejecutor más preponderante fue CORRES, así como DELME es permanentemente mencionados por los familiares, CORRES lo es por todas las víctimas.
La Fiscalía sostiene que las conductas que consumó CORRES, todas ilícitas, eran producto de las órdenes que le daba TEJADA. CORRES llegó en el año ‘75 y fue calificado (allí tenemos el asiento donde se lo ubica en el D2 de Inteligencia) vemos en el legajo de CORRES que fue calificado por TEJADA Y ALVAREZ.
Para ALVAREZ la actuación mereció 100/100 y para TEJADA 98/100, le bajó puntaje en capacidad intelectual. Esto establece claramente cuál fue la cadena de mando.
CORRES quien estuvo hasta 2/77 –abarca un buen período de los hechos que estamos juzgando- pasa a una fuerza integrada al Operativo Independencia. Por ese período también fue calificado por TEJADA y ALVAREZ.
No hay un solo día que CORRES no haya estado bajo las órdenes de TEJADA en Bahía Blanca. También fue condecorado por “heroico valor en combate” por los hechos que damnificaron a HIDALGO y SOUTO CASTILLO.
La presencia de CORRES en el CCD sería interminable de enumerar: fue reconocido torturando, interrogando, imponiendo condiciones de cautiverio, por GARCÍA SIERRA, MEILÁN, AYALA, BERMÚDEZ, FLORES RIQUELME, GON. Confirmado por los testigos LEZCANO, TARANTO, FONTI, en tareas de infiltración y también ejecución de víctimas. Hubo testigos que confirmaron que CORRES era uno de los jefes del CCD (AYALA, TRIPODI, MONGE, ROBINSON). La participación de CORRES en la Agrupación Tropa, fue avalado por TARANTO y FONTI, confirmado con la condecoración que le dio el Ejército. También la apropiación de elementos secuestrados a las víctimas, como el caso de la camioneta de SAMPINI.
TRIPODI contó el diálogo que JARA tuvo con CORRES, a quien le pide que le entregue sus pertenencias a su familia. Si CORRES conocía la disposición de la vida de las víctimas, TEJADA como superior también tenía ese conocimiento.
En su declaración CORRES dijo que recibía órdenes del G2 y que su superior inmediato era el teniente coronel TEJADA.
En tanto esa mención a TEJADA no es desincriminante para CORRES, es indiferente, debe ser valorada desde una afirmación que no tiene por sustento la intención de sustraerse de responsabilidad.
Otro de los subordinados de TEJADA fue Norberto CONDAL, quien tuvo plena dedicación a la lucha contra la subversión, y se desempeñó en comisión en el Departamento 2 de Inteligencia a órdenes de su superior inmediato, Walter TEJADA. Cada una de estas afirmaciones desmiente que no tenía personal a cargo, tenía hasta oficiales que dependían de él. Fue también TEJADA quien calificó a CORTINES e IRIARTE, dos suboficiales especialistas en Inteligencia.
En el caso CRESPO fue mencionado, el ingreso de CRESPO al circuito clandestino fue en presencia de ALVAREZ y TEJADA. A las pocas horas de presentarse ante ellos es visto en el CCD. El propio ROSAS lo ubica como la segunda autoridad.
En el caso CHABAT conforme el testimonio de la madre de la víctima, tenía conocimiento que el propio TEJADA se oponía en los cónclaves a la salida del país de la víctima.
TEJADA integra la nómina de personal civil de Inteligencia, en el cuadro C1, actividad de conducción de Inteligencia. Luego de desempeñarse en el ámbito de Inteligencia llegó a desempeñarse como personal civil de Inteligencia. No solo conocía el funcionamiento del Destacamento, sino que lo integró como personal civil, después de haber pasado a retiro.
Hay documentación concreta que refuta las afirmaciones de TEJADA en la indagatoria, y a confirmar más fundamentos del pedido de condena que hará la Fiscalía.
En el documento que está en pantalla hay un pedido del Jefe de Prefectura Naval Argentina de Zona, pide antecedentes de un grupo  de personas. Quien le responde es TEJADA diciendo que no registran antecedentes en el Comando del V Cuerpo. La respuesta de TEJADA  señala que tenía acceso a toda la información de Inteligencia del Comando. Pudo haber dicho –si era cierto como él decía-  que era ajeno a su ámbito. En el ’76 no dijo que era un ámbito ajeno a él: lo responde, con la información de todos los archivos del Comando. En el Consejo de guerra de BOHOSLAVSKY, RUIZ y RUIZ, se desprende que el material a secuestrar debía ser entregado, conservado y analizado a personal del Departamento 2 de Inteligencia, donde TEJADA revistaba como segunda autoridad. En las actas de allanamiento consta que el material secuestrado fue entregado para su Inteligencia Técnica al Departamento 2. Desmiente que ese ámbito haya sido ajeno a él.
Cuando PAEZ remite una especie de denuncia al Juez MADUEÑO para  que procese a determinadas personas por violación a la ley 20.840, dice que las pruebas pertinentes estaban en el Departamento 2 de Inteligencia. Esto confirma que el ámbito de TEJADA eran la persecución, torturas y cautiverio de las víctimas.
Esta enumeración de documentos la cierro con un documento suscripto por TEJADA: envía al Jefe de Prefectura la orden de reunión 121/76. El número habla de la hiperactividad de esos momentos. Nos da cuenta que TEJADA tenía la capacidad de disponer esas órdenes de reuniones. Tiene por asunto el tratamiento de cuatro personas, y según suscribe TEJADA, los involucrados serían “politiqueros” universitarios profesionales, “convencidos” que habría elecciones en la UNS. Requiere (ordena) remitir toda información, y que se efectúe una discreta vigilancia y seguimiento para detectar actividades actuales y vinculaciones. Lejos está de ser su rol pasivo, era un activo oficial en el marco interno. TEJADA pese a haberlo firmado, pretendió negarlo de manera absurda.
Luego hay documentación firmada por TEJADA, se establece en mayo ‘76 que el ciudadano PALMA no registraba antecedentes desfavorables en el V Cuerpo ni en la comunidad informativa, lo que da cuenta de su injerencia.
En mayo ’77 habla de otras respuestas que el da dentro del Departamento 2 de Inteligencia, en similares términos y manda  las copias a su propio Departamento, el archivo volvía a ser de su injerencia. Un tercer documento en el que remite al Jefe de la Prefectura copia de documentación secuestrada a la OPM MONTONEROS, un resultado concreto de secuestro y violación de domicilios en el ámbito local.
También esta documentación, ya analizada en el caso de ILLACQUA, LOFVALL, IANARELLI y CEREIJO, basada en informes del Departamento 2. Seguido por otro informe del 4/2/77 sobre IANARELLI y otro el 5/2 sobre CUESTA. Eso ha sido la actividad constante de TEJADA.
La responsabilidad que le corresponde es por su ubicación en la cadena de mando y por haberse constituido en un eslabón imprescindible: entre ALVAREZ y TEJADA cubren una década de Inteligencia. Todo el diseño de inteligencia en los años ‘70 en el V Cuerpo dependió de ALVAREZ y TEJADA, y es responsable también de haber diseñado y ordenado el funcionamiento de los CCD. Es también relevante pensar que los CCD no fueron una creación espontánea: hubo que planificarlos, determinar los lugares y el personal, así como las tareas que debían ejecutarse.
La responsabilidad jerárquica por las órdenes, ya quedó establecida, y cada una de sus actuaciones dentro del plan criminal, determinante de cada uno de los aspectos de los hechos que escuchamos a lo largo del último año.
Esos son los fundamentos por los cuales la Fiscalía pedirá la condena de Walter Bartolomé TEJADA.
En cuanto al resto de los oficiales de Inteligencia que revistaban en el Destacamento de Inteligencia, órgano encargado de la búsqueda y colección de información, estaba ubicado en calle San Martín o Chiclana según el período, está en el libro histórico. El personal que revistaba allí se caracterizaba por haber sido especializado previamente, contaban con la aptitud especial de Inteligencia, la orientación de la carrera militar hacia la actividad específica.
Jorge Horacio GRANADA tenía aptitud especial de Inteligencia y Luis Alberto GONZALEZ, segundo del Destacamento, tenía el curso de seguridad para oficiales de Inteligencia de la plana mayor de unidades y organismos del Ejército.
También suboficiales con destinos en el destacamento tenían cursos de técnicos de Inteligencia como de interrogadores.
La estructura orgánica del Destacamento incluía, como vemos en el año ‘76 un Jefe, un segundo Jefe, un Jefe de Ejecución, un Jefe de Comando y servicios y un Jefe de Operaciones psicológicas secretas.
En la primera sección Ejecución el Jefe era Jorge Horacio  GRANADA, en esa sección estaba CONDAL, CORRES, REGALADO por ejemplo. En la sección Actividades psicológicas secretas estaba TAFFAREL.
Esta es la orgánica de la cadena de mando en el ‘76, en el ‘77 se repite la estructura, con oficiales y suboficiales a cargo.
Los jefes como los segundos jefes han muerto antes o durante el desarrollo del juicio, por lo cual los que siguen en responsabilidad son los jefes de sección.
Antes de desarrollar respecto a GRANADA, voy a exponer una documentación que muestra la injerencia de estos oficiales, donde LOSARDO dispone en 5/77 el alojamiento en la UP4, de un detenido que luego FANTONI ordena liberar. Otro de 6/76 en el que también envía un informe relacionado sobre “nuevas formas de operar de los grupos subversivos”.
En indagatoria MANSUETTO se sorprendía porque a LOSARDO se lo incluya como activo en la lucha contra la subversión, este documento lo prueba.
Otro de los gráficos que da cuenta de la actividad de estos jefes es de 6/77, originada en el Destacamento de Inteligencia 181, se  remiten 60 fotografías de delincuentes subversivos, remitida al Departamento 2 de Inteligencia y al Departamento 3 de Operaciones. Ahí tenemos ese nexo que era negado, o decía ser desconocido por TEJADA; como cada uno de esos oficiales de los órganos de Inteligencia estaban avocados a la misma actividad, específicamente en la lucha contra la subversión.
10.- Jorge Horacio GRANADA: es teniente coronel retirado del Ejército, luego de haber sido imputado, durante la instrucción estuvo prófugo varios meses; al momento de ser detenido se resistió, intentó arrastrar con su vehículo a personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria que intervino en su detención.
De su legajo de servicios surge que nació en el Hospital Militar Central, el 21/10/45. Hijo de un coronel de Caballería, también llamado Jorge Horacio GRANADA. Ingresó al Colegio Militar de la Nación en el ’62, en el ‘66 estaba a cargo de una sección de Inteligencia. Diez años antes de los hechos ya se desempeñaba en esa actividad; es un oficial experimentado. Si uno revisa su legajo ve que es sobresaliente en toda su carrera en la especialidad de tiro. En el año ’74 con el grado suficiente ingresó a la Escuela de Inteligencia, en el curso técnico de inteligencia número 10: contrainteligencia, actividad especial de Inteligencia, actividades psicológicas,  técnicas especiales, criptografía, defensa personal; etc.
El curso lo aprobó como distinguido,  lo impartió Eusebio BREART, luego Jefe de Inteligencia del Operativo independencia. Como especialista de Inteligencia su primer destino fue en el Destacamento de Inteligencia 181,  según se ve en el asiento de su legajo del 13/12/74 (exhibe en pantalla).
El 15/10/75 dice que como teniente 1º es Jefe de la sección Actividades psicológicas secretas, ya figura en su ficha que tiene aptitud especial de Inteligencia. El 1/1/76 pasa a ser Jefe de la primera sección Ejecución y continuó en el asiento de 10/76.
Por este período fue calificado como uno de los pocos sobresalientes de su clase, por GONZALEZ –segundo Jefe del Destacamento-  y  por el Jefe de la Unidad Antonio LOSARDO, de quien ya vimos su ámbito de injerencia.
Por el periodo que sigue en 10/76 siguió como teniente primero, ascendió en 12/76 al grado de  capitán. Continuaba como jefe de esa sección en 10/77. Fue calificado por BLAZQUES y  LOSARDO.
Los asientos posteriores de sus destinos, en el ‘77 continúa en Inteligencia, luego continuó en el Destacamento de Inteligencia 201 en 12/77 y a fines del ’77 pasó  a Campo de Mayo. Después de haber estado en Bahía Blanca, revistó en el Batallón de Inteligencia 601 destinado a la central de reunión contrasubversiva;  con comisiones en Guatemala y EEUU, indudablemente quien accediera a ese nivel no era un improvisado, la única experiencia posible en el ámbito de la lucha contra la subversión fue en su único destino previo –el Destacamento de Inteligencia-. En el ’84 pasa a ser profesor en la Escuela de Inteligencia, dictando la materia Ejercicio de Destacamento, justamente lo que se le imputa en este juicio.
Al ser indagado manifestó que realizaba tareas de reunión de información, que dedicaba sus jornadas laborales a leer diarios, que recortaba noticias y esos recortes se los pasaba a la gente que trabajaba en esas cosas. Es decir, se perfiló como un oficial de manualidades prácticamente, y hemos visto cuál era su capacitación y ámbito específico, directamente avocado a la persecución, la tortura y la sistematización de la información arrancada en la tortura. Admitió en su indagatoria haber hecho acción psicológica, pero que solo llevaba al día los archivos y documentación. Dijo que era conciente que todos los acusados por delitos de Lesa Humanidad, se refieren a la hipótesis del conflicto con Chile, como centro de sus tareas, y que eso podía dar la idea que nadie estaba avocado a la lucha contra la subversión. Luego de decir eso, afirmó haber estado avocado al conflicto con Chile, estableciendo una supuesta red de espionaje que él evaluaba. Dijo que el Destacamento de Inteligencia no tenía medios para trabajar contra la subversión –ya hemos visto copiosa documentación que lo desmiente- porque había solo tres oficiales: CONDAL, TAFFAREL y él. Ahí establece sin querer, la relevancia de los oficiales de ese Destacamento, que eran solamente tres. También dijo que la actividad contra la subversión la hacía el Comando, y que el CCD era inaccesible para el personal del Destacamento.
Referido a CRUCIANI, dijo que dependía de LOSARDO exclusivamente, que no ejerció nunca el cargo de encargado de su sección, como segunda autoridad. Obviamente no está comprobado con ninguna prueba.
Respecto a la calificación de CRUCIANI, no tuvo la posibilidad de evaluar esa calificación porque se le impuso. Que tuvo que aceptarla por tener  baja jerarquía, lo cual no es cierto, y porque no tenía ningún elemento negativo de CRUCIANI. Ratificó su inocencia y afirmó que no le tocó luchar contra la subversión, pero que dentro de sus límites éticos y morales no hubiera rehuido esa actividad.
Ninguna de esas afirmaciones son cierta, porque ya ha quedado establecido que el Destacamento de Inteligencia tenía como actividad primordial, la lucha contra la subversión.
En primer término, GRANADA tiene una responsabilidad jerárquica propia, porque era uno de los oficiales  jefes de una de las Jefaturas intermedias. Como tal fue uno de los eslabones imprescindibles para que la unidad de la que formaba parte, llevara a cabo la lucha contra la subversión. Tenía responsabilidad según el reglamento 165, llamado “La unidad de Inteligencia” que establece la misión de la sección de Ejecución: actividades de contrainteligencia, censura militar y reunión de información. La reunión de información en este ámbito implica el espionaje y la tortura sobre las víctimas, como ya sabemos. Esto implica su responsabilidad como jefe de sección, fue además conductor de contrainteligencia. Responsable de la reunión de información, explica por qué CRUCIANI estaba bajo su mando. La principal tarea del torturador es la reunión de información, deja de ser una circunstancia casual el destino de CRUCIANI. También el reglamento 161 establece que esa reunión de información tendrá que desarrollarse sobre las personas privadas de libertad (sobre los secuestrados), que serán portadores de información que divulgarán en forma conciente o inconsciente a través del termino eufemístico de interrogación.
GRANADA intentó responsabilizar a VILAS como un descastado, fuera de sus cabales, que tenía su propia ley dentro del Ejército. Esas expresiones fueron refutadas. Hay documentación que prueba la estrecha relación entre las órdenes que impartía VILAS y las que cumplía GRANADA. Hay un documento del 15/3/76; VILAS dio la orden  que toda información obtenida en la lucha contra la subversión, tenía que llegar en algún momento a su conocimiento. Esta orden de centralizar la información, abarcó a la Policía  ferroviaria. Hubo a partir de eso un episodio en que la policía ferroviaria detecta un robo de armas y da aviso al Destacamento de Inteligencia, porque ese hecho podría ser del ámbito subversivo. El comunicado en primer término se hace al destacamento de inteligencia. Se hacen presentes en los terrenos ferroviarios, GONZALEZ y GRANADA, quienes ordenaron según el acta, que se los mantenga informados sobre la investigación, y que ellos se encargarían de la difusión de la información en el plano militar. Esto desmiente sus argumentos inverosímiles. La realidad documentada es que VILAS –obviamente- operaba en el plano de la lucha contra la subversión, pero GRANADA actuaba incluso de manera personal.
Paso a exhibir documentación que da cuenta de la plena injerencia de GRANADA en la lucha contra la subversión. En este documento de 2/76 se comunica al Jefe de la sección Inteligencia de información, que las personas citadas no registraban antecedentes, GRANADA respondía luego de haber accedido a los archivos de Inteligencia. Firma como teniente primero – Destacamento de Inteligencia 181.
Otro de los documentos estrictamente secretos, firmado por Jorge Horacio GRANADA, adjunta un informe relacionado con el posible accionar de la OPM MONTONEROS. Eso afirma que su ámbito de injerencia era la lucha antisubversiva y no Chile, como intentó decir.
En el asunto de ese documento, está el desarrollo propio sobre el accionar de la OPM. Indica que existen indicios sobre la actividad de esta OPM, que pretende tener carácter de espectacular. Evalúa el blanco elegido –que pertenecería al Ejército- por lo que  recomienda que se adopten las máximas medidas de seguridad. Requiere que se mantenga informado a ese Destacamento sobre cualquier información, así como el desplazamiento de elementos subversivos. El origen de esa información es la Jefatura 2 de Inteligencia del Comando del V Cuerpo. Ahí tenemos el esquema de su participación en la lucha contra la subversión, no solo en acciones ya ocurridas, sino  planificando la captación de información, de acciones que podrían llegar a ocurrir. Eso implica la coordinación con otras fuerzas, la circulación de información, la recepción y todo en el marco de la lucha contra la subversión.
Además de esa responsabilidad directa, el principal subalterno de GRANADA fue CRUCIANI, (a) “el tío”, uno de los jefes del CCD. Fue calificado por GRANADA.
Vemos en imagen que el legajo del sargento ayudante, baqueano de auxiliares de Inteligencia, en octubre del ’75, luego destinado al Destacamento como encargado de la primera sección Ejecución. GRANADA lo califica con el puntaje de 100.
Al igual que lo que ocurre con TEJADA respecto de CORRES, ocurre con GRANADA respecto de CRUCIANI, mencionado por innumerables víctimas en el CCD, intervino en operativos como el traslado de José Luis GON.
Hasta 10/77 aún revistaba como encargado de dicha sección, fue calificado nuevamente por GRANADA capitán por entonces, con la máxima puntuación.
La pretensión de GRANADA que CRUCIANI no integraba la cadena de mando queda desvirtuada con la documentación que se exhibe, y que el imputado tenía una relación de superioridad típicamente militar, que tiene correlato con la capacidad de GRANADA que excedía la del suboficial CRUCIANI.
En cuanto a la supuesta imposición de la calificación, se la considera absurda. En el año ‘69 GRANADA tiene sanciones por no entregar las calificaciones de sus subordinados. En el ‘76 y ‘77 no tiene sanción por las calificaciones de CRUCIANI, quien supuestamente no estaba a su cargo. La actividad ilegal de CRUCIANI era en cumplimiento de sus órdenes.
Es relevante su aptitud como oficial de Inteligencia, es el único oficial que tenía oficiales a cargo como CONDAL, que se desempeñó en la misma sección de 12/75 a 10/76.
Los destinos posteriores de GRANADA también son relevantes, estuvo en la central de reuniones del Batallón 601. También en la contraofensiva del año 1980. Luego volvió al Departamento 2 de inteligencia. Tiene sanciones por su relación de amistad y económico-financieras con un procesado por ilícitos relacionados con la importación y exportación en Tierra del Fuego.
GRANADA estuvo entre los complotados contra el gobierno de ALFONSÍN, al punto que su actuación determinó la imposición de un estado de sitio en todo el país. Años después, el auxilio que le dio PATTI para mantenerse prófugo le valió a éste un procesamiento.
Ese es el ámbito en el cual se ha comportado continuamente, como oficial de Inteligencia, Jorge Horacio GRANADA. Fue especialista en prácticas de terrorismo de Estado, que no ha dudado luego de consumar estos hechos, en hacer temblar el sistema democrático, intentando remedios especiales para encauzar el descalabro que tanto él como el resto de los complotados había determinado, y conforma obviamente ahora el juzgamiento, tras tantos años de impunidad, una de las rémoras dictatoriales de la democracia.
Por todo lo expuesto se pedirá su condena, tanto por la coautoría criminal desde su Jefatura como por la autoría mediata y directa, por la responsabilidad que tuvo desde su actividad de Inteligencia, desplegada dentro del plan criminal por el cual está acusado, en los secuestros, torturas, muertes, desapariciones y también ocultamiento y sustracción de menores, todo ocurrido en el CCD del cual era responsable directo.
11. Carlos Alberto TAFFAREL: coronel retirado del Ejército Argentino; su detención fue solicitada por la Fiscalía en 2008, permaneció prófugo durante cinco meses y luego hallado por INTERPOL en abril del 2009.
Ingresó en la Escuela de Inteligencia en el año ’74, como teniente primero. En diciembre del ’75 aprobó el curso nº5  de técnico en Inteligencia, con un concepto final de sobresaliente, orden de mérito 5 entre 18. El 26/12/75 es dado de alta en el Destacamento de Inteligencia 181. Desde el 27/12/75 Jefe de actividades psicológicas secretas, calificado por los jefes SCARNATTI ALMADA, GONZALEZ y LOSARDO con el máximo puntaje.
En el año ’76 seguía siendo Jefe de actividades psicológicas secretas, en 12/76 ascendió a capitán. En el ’77 seguía ejerciendo la misma jefatura.
Durante varios años se desempeñó en esa actividad, hasta fines del ‘78. Las calificaciones: por su desempeño es considerado es considerado uno de los pocos sobresalientes de su grado.
Terminó su  carrera en el ’98 como subjefe de Inteligencia del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas.
En su indagatoria, dijo que el organigrama del Destacamento, que es uno de los elementos que determina su responsabilidad jerárquica plena, se armaba en caso de operaciones militares. Planteó que el Destacamento tenía una actividad inorgánica si no había operaciones; y como no había operaciones, él se ocupaba de registro y archivo.
Cabe preguntarse por qué esa actividad se llama Inteligencia, dado que los pretextos que dan son completamente absurdos.
Dijo que  no había producción de Inteligencia; que él solo hacía registro, archivo y microfilmación; que el encargado de su sección era AGUIRRE –lo que es relevante dado que AGUIRRE durante ese período consumó secuestros, tormentos sobre TRIPODI y GON-; que archivaba información –como siempre es dicho por los oficiales de Inteligencia- del marco regional de Chile –no se ha podido encontrar entre la documentación secuestrada, ninguna que haga referencia a esto, sino siempre relacionada con la lucha contra la subversión-; que sus superiores eran GONZÁLEZ y LOSARDO. Después dijo que se avocó seis meses a estudiar la seguridad de la nueva propiedad donde funcionó el Destacamento. No sólo es absurdo, sino que la documentación obrante en autos prueba se adquirió a una firma local, en condiciones favorables, y que allí había funcionado un estudio jurídico de un abogado que, a partir de 1976 había colaborado con el Ejército (PERRAMONT PEARSONS). Era innecesario evidentemente estudiar la seguridad durante seis meses.
Dijo TAFFAREL que nunca fue acusado en 33 años, ni figuraba en ninguna lista de represores; lo que es verdad debido a la impunidad de los autores.
Respecto de la actuación del Destacamento, dijo que no conocía que participara en la lucha contra la subversión; que a CRUCIANI lo conoció pero estaba en comisión en el V Cuerpo. No hay ninguna prueba documentada de esa supuesta comisión.
Sobre “la escuelita”, dijo que se comentaba la existencia del lugar. E insistió que el Destacamento se ocupaba del problema limítrofe con Chile.
Las referencias que dio TAFFAREL deben ser tratadas porque se trata de su descargo a la imputación de los hechos.
Vemos en el primer documento de 2/77 que se solicita que se remitan al Destacamento de Inteligencia antecedentes que él adjuntaba en una nómina. Solicitados por TAFFAREL, capitán del Destacamento de Inteligencia. Abarcaba el pedido a Prefectura, DIPBA, Brigada de Investigaciones y otros organismos, archivándose en el Destacamento.
También solicita los antecedentes que se posean de las personas que él incluía en una lista, del 28/2/77 (continúa exhibiendo en pantalla). Pide antecedentes de BACHINI (profesor de la UNS), MORA (actual camarista de Mar del Plata) y BONFIGLIO (hijo de un suboficial del Hospital Militar, muerto en un falso enfrentamiento,  desaparecido un tiempo).
BONFIGLIO era compañero de militancia de GONZALEZ, ya desde 1975 la Inteligencia lo vincula con FERRARIS, TEJERINA (la mujer que fue secuestrada con SOTUYO y luego torturada por PAEZ). Luego de ese pedido de antecedentes que firma TAFFAREL, BONFLIGIO estuvo secuestrado en “la escuelita”, el propio GONZALEZ escuchó hablar a los guardias de él, en 7/77 fue fusilado en Temperley.
La actividad de TAFFAREL lejos está de ser una tarea de archivo: era una actividad directamente relacionada con la actuación clandestina del Ejército y determinaba los resultados que hemos visto. El hecho de BONFIGLIO fue presentado como un intento de copamiento de la Comisaría 3,  a través de la actividad psicológica secreta. Fue un caso que ocupó a TAFFAREL como especialista, con responsabilidad plena en la creación de los falsos enfrentamientos y montaje de acción psicológica.
También TAFFAREL tiene responsabilidad jerárquica como Jefe de sección y eslabón intermedio de las Jefaturas. Y responsable de la aplicación de la modalidad de falsos enfrentamientos como acción psicológica, que se aplicó en los casos de Fernando JARA, los cuatros fusilados en calle Catriel, HIDALGO, SOUTO, PERALTA, GARRALDA, RIVERA, DEL RÍO, ILLACQUA, LOFVALL, IANARELLI, FRERS y otros.
El elemento que los reglamentos definen de acción psicológica, dicen que su misión es ejecutar las acciones psicológicas secretas que emanen de los planes.
El “elemento” era TAFFAREL, jefe de esa materia, el “plan” es el mismo plan implementado para el aniquilamiento de personas, y como jefe tenía facultades para proponer las acciones a realizar.
La coartada que pretende presentar la acción militar fusilando personas, como un acto de defensa, parte del supuesto que había dos bandos enfrentándose. Hay acciones que definen la creación de estos falsos enfrentamientos como parte de la actividad psicológica: el amedrentamiento social por un lado, es decir, “las calles son peligrosas” “hay peligrosos subversivos sueltos” y luego la búsqueda del consenso con el otro, cuando el Ejército se presenta como vencedor y dominador en esos hechos. En primer término el miedo que se infundía a la población y luego la captación de esa adhesión al Ejército, está  compatibilizado con el terror que el propio Ejército imponía. Podrían haber hecho desaparecer a las personas, pero necesitaban que las muertes que ese terror producía fueran tangibles, que en las esquinas de Bahía Blanca hubiera cadáveres.
La actividad de TAFFAREL fue plasmado por PERLINGER en su libro Hay cadáveres.
Es una combinación de amedrentamiento y sospecha y fue otra de las manifestaciones por excelencia del Terrorismo de Estado, a través de la actuación de TAFFAREL.
Aparte de su responsabilidad directa por el ejercicio de la Jefatura, tiene responsabilidad por los hechos de sus subordinados.
A sus órdenes estaba el fotógrafo de “la escuelita” –Héctor CALSETTA- que fue reconocido por Susana MARTÍNEZ, también Víctor AGUIRRE –quien luego fue segundo de esa sección-, a quien le impartió las órdenes que dispusieron su participación en  el secuestro y posterior traslado a Bahía Blanca de GON y TRIPODI, junto con CRUCIANI. Esa comisión está en el legajo pero no el contenido.
Por esas responsabilidades se le  pedirá la condena, por haber consumado las conductas que fueron descriptas, como Jefe de la sección Actividades psicológicas secretas del Destacamento de Inteligencia 181, lo cual implica su responsabilidad jerárquica, la responsabilidad por los hechos cometidos por sus subordinados, y en la emisión y transmisión de órdenes ilegales, en la totalidad de los hechos que le fueron imputados.
La sección a su cargo tenía como preeminencia la muerte y luego la presentación social de esa muerte, y TAFFAREL utilizó los elementos y recursos de la sección a su cargo para lograr ese objetivo.
12. Norberto CONDAL: oficial del Ejército Argentino, ya se explicó en los desarrollos anteriores, cuál fue la responsabilidad del Destacamento de Inteligencia y del Departamento 2. CONDAL fue quien no pudo decir que la otra unidad tuvo injerencia, porque estuvo en ambos destinos.
Egresó del Colegio Militar en el ’66, estuvo en primer término destinado a Comunicaciones. En diciembre del ’74 como vemos en su legajo (exhibido en pantalla) ingresó a la Escuela de Inteligencia, allí obtuvo el título de técnico en Inteligencia.  Como oficial con aptitud en Inteligencia fue destinado al Destacamento de Inteligencia 181, como se ve en su legajo es teniente 1º de Comunicaciones y se aclara que tiene esa aptitud especial.
Llegó a Bahía Blanca el 23/12/75 y fue dado de alta el 26. En el ’77 continúa en la primera sección Ejecución. Por su desempeño, si bien estaba en la sección Ejecución y como se observa en su legajo, dependía directamente de las Jefaturas y segundas Jefaturas, quienes lo califican son el Jefe y segundo Jefe. En octubre del ‘76 según se observa que parte en comisión al V Cuerpo de Ejército, Departamento 2 de Inteligencia, asciende y continúa en comisión en octubre del ‘77. El regreso de esa comisión se da recién en el ‘78 cuando asume como Jefe de la segunda sección Ejecución.
Su calificación estuvo a cargo de TEJADA –quien dijo que no tenia nadie a cargo- y ALVAREZ.
Luego de su periodo en Bahía Blanca, CONDAL pasó a ser Jefe de la sección Inteligencia en Campo de Mayo.
En el 2009 CONDAL fue condenado por ser responsable de espionaje en una causa donde se investigaba la apropiación de bebés, en CCD en Córdoba.
Su indagatoria es un listado de negativas: negó haber participado en la lucha contra la subversión; haber pertenecido al Comando de Subzona; haber tenido capacidad técnica en Inteligencia; conocer a CORRES; que el Departamento 2 participara en la lucha contra la subversión; que el Destacamento 181 participara en la lucha contra la subversión; conocer o saber que haya habido personas detenidas, que haya habido detenciones ni cualquier otra actividad. Llegó a negar la existencia de CCD en Bahía Blanca. Lo único que afirmó fue que se dedicaba al conflicto con Chile.
El acto de negar es el modo más elemental, incluso infantil, de buscar impunidad. Ni siquiera asume la labor de elaborar una versión alternativa.
El propio Ejército ha mandado documentación, que da cuenta de su aptitud técnica. Su responsabilidad de los hechos surge a partir de su integración al Destacamento de Inteligencia 181, que tuvo plena participación en la lucha contra la subversión, circunstancia que damos por probada con el análisis que esta Fiscalía ha efectuado respecto de LOSARDO, CRUCIANI, GONZALEZ, GRANADA, TAFFAREL, AGUIRRE, CALSETTA. Desmiente esta afirmación una documentación del caso BOMBARA; CONDAL pidió que no se le impute en este caso porque no estaba en el Destacamento a la fecha de los hechos, lo cual no es cierto, porque en su legajo figura su alta a partir del 26/12/75. Justamente hay una documentación donde un comisario mayor GONZALEZ, dirigido al Destacamento de Inteligencia, en que solicita el 3/1/76 se remita el documento de identidad de BOMBARA. Hay constancias que el mismo 3/1/76 se recibe del Destacamento de Inteligencia 181 dicho documento. Es un ejemplo de la actividad que el Destacamento realizaba, y su responsabilidad como uno de los pocos oficiales que tuvo injerencia.
La responsabilidad de CONDAL debe ser analizada desde el punto de vista de toda la actividad del Destacamento que desplegó mientras él estuvo entre sus oficiales. También está probada la asignación de todos los recursos personales específicos a dicha actividad, calidad distintiva de estos dos oficiales, CONDAL y GRANADA.
La documentación de Inteligencia confirma que CONDAL se dedicaba a la lucha contra la subversión, a perseguir víctimas y a cada una de las labores de Inteligencia. Este es un documento en el que responde a un pedido de antecedentes (exhibe en pantalla): luego de revisar en los archivos,  señala que no hay antecedentes ideológicos, judiciales o penales. Documento firmado por Norberto CONDAL y representaba en esa respuesta a todo el Destacamento, ante la Prefectura por ejemplo.
Hay una valoración en ese documento, el concepto fundamental de esa valoración es el concepto de enemigo. Destaco que él no puso (en la respuesta a la solicitud de antecedentes) que no era su ámbito, como dijo ante el Juez. Por el contrario, la respuesta que da, señala claramente que se trataba del ámbito propio de su actuación.
Respecto de su período de actuación en el Departamento 2 de Inteligencia, CONDAL negó que dicho departamento haya participado en la lucha contra la subversión;  lo que fue refutado con las pruebas respecto de la actuación de ALVAREZ, TEJADA, CORRES, SOSA, SIERRA y del propio CONDAL, quienes tuvieron participación en la lucha contra la subversión, y fue también uno de los pocos oficiales con intervención directa en los hechos por los cuales es acusado.
Cito nuevamente el pedido de ascenso de GONZALEZ CHIPONT, ofrece como avales a ÁLVAREZ y CONDAL, respecto del aniquilamiento de Ricardo DEL RIO, ACEVEDO e IZURIETA.
La pregunta es a partir de qué, si se dedicaba al conflicto con Chile, CONDAL estaría en condiciones de avalar estos hechos. Obviamente no como testigo sino como oficial plenamente operativo, que ha tenido intervención directa como se ha dicho.
Si el Destacamento de Inteligencia tenía poco personal, como dijo TEJADA, no podía prescindirse de un oficial destacado de Inteligencia.
En el caso BOSSI, tenemos esta documentación (exhibe) que tiene por fuente la comunidad informativa, es de 4/77, avala la actividad de CONDAL en el Departamento 2. El asunto es Jefatura de MONTONEROS  en esta ciudad. Señala que está buscando a uno de sus jefes, que se mueve en una Citronetta o en una bicicleta marca Aurorita. Se agrega una copia del cuadro organizativo del Destacamento 2 MONTONEROS de Bahía Blanca, esto origina una orden de reunión en el Departamento 2 de Inteligencia, el departamento destino de CONDAL. Describe a la persona nuevamente. Describen la organización que el Departamento 2 de Inteligencia hacía de este destacamento de MONTONEROS.  Allí se ubica a CUESTA, MONGE, BONFIGLIO, GONZALEZ, LOFVALL, YOTTI, CEREIJO, IANARELLI, FERRARI y ponen como Jefe al alias “Fernando” que buscaban.
Hay luego un nuevo memorando de mayo del 77, la fuente es la comunidad informativa, llegan allí a la conclusión que el alias que buscaban sería Alejandro BOSSI, quien a partir de esta conclusión del Departamento 2 de Inteligencia, sería secuestrado junto con su pareja. A partir de la persecución que inicia este departamento, van armando los vínculos, dan con la identidad, operan sobre él  y lo desaparecen.
Esa es la consecuencia de la conducta del Departamento 2 de Inteligencia: la mujer apareció (sus restos fueron identificados) pero BOSSI sigue desaparecido.
Esa era la actividad que CONDAL desempeñaba en el Departamento 2 de Inteligencia.
Se pedirá su condena por su desempeño tanto en el Destacamento de Inteligencia 181 como el Departamento 2 de Inteligencia, lo que incluirá la coautoría en los hechos de DEL RIO, RIVERA, GIORDANO, las hermanas IZURIETA, ROMERO, YOTTI, ACEVEDO, GIORDANO.
Esta actividad de Inteligencia es la que signó toda la actividad operativa, es la actividad que subyace antes de cada uno de los hechos: una vez que el “blanco” está fijado, los agentes de Inteligencia, tanto CRUCIANI como CORRES vuelven a aparecer en las sesiones de tortura, arrancan la información y volvía así a funcionar la máquina de matar, como fue el Ejército en esos años.
Toda la actuación de estos oficiales ha sido con nombres supuestos o en la clandestinidad absoluta, es uno de los objetivos de la Inteligencia.
Hanna ARERNT ha establecido el porqué de la actuación en el ámbito absolutamente secreto: “Cuanto más visibles son los órganos de gobierno, menor es su poder. Cuanto menos se conoce a una institución, más poderosa resulta ser en definitiva. El poder auténtico comienza donde empieza el secreto.”
Las torturas entonces son producto de la Inteligencia; los interrogatorios fueron la práctica de la Inteligencia; los cautiverios eran el sustrato de la Inteligencia Militar; la información que arrancaban era su objetivo; el cálculo de la disposición final era parte de sus evaluaciones; y también las desapariciones y muertes fueron planificadas en términos de Inteligencia.
El personal de Inteligencia –y esto es válido para estos cuatro acusados- fue el que le dio la circunstancia a cada uno de los hechos: faltaba el modo, tiempo y lugar de matar. El cuándo, dónde, cómo y a quién matar fue la actividad desplegada por estos cuatro oficiales de Inteligencia, sobre los cuales se pedirá su condena.
Antes de continuar solicito un breve cuarto intermedio.
Presidente: En razón de la hora vamos a hacer un cuarto intermedio de diez minutos.