miércoles, 1 de agosto de 2012

Alegato de fiscalía. 8.16 Víctor Benamo.

Caso Víctor  BENAMO: Era al momento de producirse el golpe de estado, un dirigente de una larga trayectoria política. Había ingresado según contó, a la militancia antes del ’55, luego integrante de la resistencia peronista, preso en el ’58 y abogado de diferentes gremios y presos políticos. Tuvo actuación en la causa que se siguió por la masacre de Trelew. Además de esas detenciones en el ’58, había sido nuevamente detenido en el ‘72, el diario La Nueva Provincia ya lo acusaba de formar parte de un plan subversivo y por sus prédicas marxistas. El “Camarón” lo absolvió pero siguió preso un tiempo más, durante el gobierno de Héctor CÁMPORA fue designado rector de esta Universidad. Víctor BENAMO nombró esta sala donde estamos como “Mártires de Trelew” hasta el ’74. La triple A lo puso en un listado de condenados a muerte y desde entonces tuvo que preservar su vida. El legajo de BENAMO obrante en la DIPBA es uno de los más voluminosos que existen de persecución política, desde el inicio de su militancia. Consta de varios cuerpos. Tengo aquí solo una parte en fotocopias. Manifestó Víctor BENAMO que se puso a disposición de las autoridades militares el 21 de abril de 1976. Dos días después fue privado de la libertad por personal de la Brigada de Avellaneda. Su captura fue solicitada por el V Cuerpo de Ejército, según consta en los archivos policiales. Fue trasladado en avión, esposado y vendado hasta los cuarteles militares de Bahía Blanca. Treinta y tres días desaparecido en CCD del V Cuerpo, fue interrogado y torturado por “el tío”. Carlos SOTUYO dijo que había compartido cautiverio con Víctor BENAMO, identificó a Osvaldo Bernardino PAEZ como el interrogador que hacía el papel de “bueno” en las sesiones de tortura. Escuchó el momento en que PAEZ le informaba que iban a ponerlo a disposición del PEN. Ese mecanismo comenzaba dentro del CCD, intentaba PAEZ justificar la situación en que se encontraba BENAMO y el resto de los cautivos, diciendo que no había sadismo, sólo aplicaban la fuerza necesaria para obtener declaraciones. Esta “fuerza necesaria” de la que hablaba PAEZ es disímil con el estado en que BENAMO llegó a la U4, con los brazos rotos. No podía caminar, no podía alimentarse, sólo con la asistencia del resto de los presos.  Sobre la presencia de BENAMO en el CCD prestaron declaración REINER, BUSTOS y Orlando STIRNEMANN por lectura. Ratificado por la ficha de la U4, desde el CCD “la escuelita” fue trasladado a la cárcel de Villa Floresta el 26 de mayo de 1976, llegó en estado deplorables. Dijo que el enfermero notó algunas condiciones en que había llegado, hizo resaltar las picaduras de la picana eléctrica, cuyas marcas tenía en el cuerpo. Esto fue mencionado por GIORNO, MEDINA y BUSTOS. El médico de la U4 señaló que sus lesiones en los miembros superiores eran compatibles con la aplicación de un mecanismo de tracción y pidió interconsulta con un neurólogo. Un día después del ingreso de BENAMO a la U4 salió la foto en el diario La Nueva Provincia, como parte de una campaña de prensa destinada a mostrar la existencia de células terroristas en Bahía Blanca. La conexión entre el centro clandestino y la unidad penitenciaria, fue narrada por el propio BENAMO cuando se le exhibió la foto del diario. Dijo que esa foto le fue sacada cuando estaba en la cárcel por un comisario. Señaló el testigo las marcas de la venda en la foto.  Luego estuvo cuatro años preso en la cárcel de Rawson, y contó que en el `77 fue llevado con Marios MEDINA por los CCD del “circuito CAMPS”. Es frondosa la cantidad de documentación de Inteligencia: hay una ficha de persecución sobre BENAMO, que da cuenta de que ya en el año 58 lo señalan como objeto de Inteligencia, por haber publicado una solicitada por parte de personas que habían actuado en el gobierno peronista. Relevaban reuniones hechas en el año `58. No había un solo acto de BENAMO que no hubiera sido registrado por la Inteligencia durante los años `58, `59, `60, ´61, es constante. En octubre del 72, la Inteligencia registró que en una reunión estaban PERALTA, JULIÁ, TAPATA, BONFIGLIO, todas víctimas luego, de la represión. Está agregado a la documentación de Inteligencia un informe que pide a la U6 el Juez Guillermo MADUEÑO, donde le pide saber el Juez qué autoridad procedió al traslado de BENAMO y con qué destino. Esto es respondido por la U6 en 1977, donde el Jefe de la Unidad de Rawson le informa que intervinieron autoridades del V Cuerpo de Ejército. Es decir aún del traslado desde la Unidad 6 de Rawson hacia los CCD del circuito CAMPS, eran ordenados por autoridades del V Cuerpo de Ejército. Hay otra documentación sobre la persecución sobre el ex Rector, en mayo pasado, quien se encontraba detenido desde abril del corriente como delincuente subversivo. También es investigado judicialmente por su activismo ideológico en la UNS. Otro de los documentos, datado el 1/6/76 (se exhibe en pantalla) en esta ficha dice que para conocimiento del servicio de Inteligencia que el Comando V Cuerpo de Ejército informaba la situación de ocho detenidos. El primer nombrado es Víctor BENAMO, y consigna que fue designado interventor de la UNS. Sindicado integrante de MONTONEROS, dice el informe que era jefe de la célula detenida en marzo del ’76, es detenido en mayo del ’76 y luego trasladado a la UP4.  Un documento anterior de marzo `73, donde también estaba ya fichado junto con Mario MEDINA, en el caso de MEDINA dice que fue puesto a disposición del PEN por actividades subversivas y por último el que está en pantalla (se exhibe), donde se repasan todos los antecedentes registrados en Inteligencia, y da cuenta que en abril del `76 se había requerido del Área militar de esa zona la captura del nombrado. Ahí se concreta el origen de su secuestro, que es una orden del Área militar de Bahía Blanca. Luego dice que había sido detenido por el Comando del V Cuerpo de Ejército. Finalmente, con la documentación Decreto PEN 571 y 2729, la ficha de la Unidad 4, la documentación de DIPBA, queda acreditado que Víctor BENAMO fue secuestrado el 23 de abril de 1976 trasladado y alojado en el CCD “la escuelita”, luego a la U 4, posteriormente a Rawson, desde donde por disposición de autoridad militar de Bahía Blanca, fue trasladado a los CCD del circuito CAMPS, y por último reingresado a la U6 a Rawson.