miércoles, 1 de agosto de 2012

Alegato de fiscalía. 8.17 Eduardo Hidalgo.


Caso Eduardo Alberto HIDALGO: Fue secuestrado dos veces durante el año `76, tenía 24 años para ese entonces, estaba casado con CAGOSSI. Es hermano de Daniel Guillermo HIDALGO, quien fuera asesinado junto a Olga Silvia SOUTO CASTILLO el 13/11/76 en Fitz Roy 137. Declaró en este juicio y contó las circunstancias de su secuestro y cautiverio. El acontecimiento previo al primer secuestro, dijo que había sido un allanamiento en un domicilio alquilado del que era garante. En cuanto al secuestro dijo que  en horas de la madrugada de septiembre de 1976 un grupo que se identificó como de la Policía Federal ingresó violentamente en su domicilio de Chiclana, tras revolver todo se lo llevaron. GILARDHI y SALVADORI, fueron vecinos que confirmaron ese hecho. CABEZAS, el portero del edificio, cuya declaración fue incorporada por lectura, fue obligado a abrir la puerta y vio como se llevaban por la fuerza a Eduardo HIDALGO. Llevado a unas instalaciones cerca del ferrocarril, fue torturado por picana eléctrica y preguntado por Daniel, así como por los ocupantes de la casa respecto a la que había firmado como garante. Posteriormente los secuestradores le dijeron que habían ido a buscar a su hermano, con la finalidad de secuestrarlo sin haberlo logrado. A los quince días fue liberado en el predio de “Las tres villas”. Su esposa Marta CAGOSSI hizo una denuncia en la Comisaría 1º. La causa judicial tramitó ante el Juez Guillermo MADUEÑO, Secretaría de la doctora GIROTTI. El dictamen fiscal de BALDUNCIEL de MORONI, dice que los hechos que había sufrido Eduardo HIDALGO no eran subsumibles, por lo que debía prestar declaración para saber si sus presuntos captores no habían querido alistarlo en una célula subversiva. Para ese entonces cuando se emite ese dictamen había sido secuestrado nuevamente, para ese entonces sus padres habían sido secuestrados, y asesinados su hermano y su cuñada.  En cuanto a la documentación de Inteligencia, está agregada a la causa un documento secreto fechado en septiembre del 76 dirigido al Jefe de la Prefectura Naval Argentina, y tiene por objeto comunicar la nómina de personas buscadas. Se enumera a BLANCO, CASTILLO y está resaltado en el documento Eduardo HIDALGO, su número de libreta de enrolamiento. Lleva la firma de Osvaldo Bernardino PAEZ, Teniente Coronel, Jefe División Educación Departamento 3 Operaciones del Comando V Cuerpo. En el distribuidor se circula también a la Agrupación Tropa, a cargo de IBARRA e integrado por, entre otros, Jorge Aníbal MASSON, al comando del Batal1ón de Comunicaciones 181, a la Policía Federal, al Departamento 2 Inteligencia y al propio archivo del Departamento 3. Ese es el circuito y rigió el principio de economía de la información: la información no iba a ser comunicada sino solo a los órganos que iban a actuar. Ese principio que regía esta información, determina que los destinos de ese distribuidor fueran relevantes para la finalidad que excedía el mero registro. Era la distribución para la concreción de esa captura que luego lograron, tanto en el caso de HIDALGO como en el de la mayoría de las víctimas. El segundo secuestro fue el 9 de noviembre de 1976 alrededor de las 22:00 horas. Horas antes había ocurrido el secuestro de María Eugenia GONZALEZ y Néstor JUNQUERA, donde encontraron una carta de Eduardo HIDALGO  a su hermano en la que le contaba sus padecimientos en el primer secuestro. El grupo lo llevó al Comando del V Cuerpo y de allí por un camino de ripio a “la escuelita”. Marta CAGOSSI relató también el operativo y las penurias que vivieron con su familia. En relación al cautiverio en “la escuelita”, Eduardo HIDALGO fue sometido a sesiones violentas de tortura, abandonado desnudo a la intemperie y estaqueado, sometido a golpizas interminables y acechado por un perro, picana eléctrica. El objeto era determinar dónde estaba su hermano y su cuñada: Daniel y Olga. Identificó al oficial a cargo de las torturas cuya Jefatura ejercía Jorge GRANADA: Santiago CRUCIANI (a) “el tío”, quien le leyó la carta que habían secuestrado en calle Paunero. Juan Carlos MONGE relató la ferocidad de las golpizas a que era sometido. Luego fue trasladado en una camioneta, donde alguno de sus captores le apoyó un cuchillo en la garganta y lo amenazó para que no dijera nada. Antes de llegar a la cárcel fue transbordado a un vehículo del servicio penitenciario. En el vehículo estaba Leonardo Luis NUÑEZ. El ingreso en la ficha penitenciaria es del 23 de noviembre 76, con fecha de detención del 9 de noviembre 76. En esa misma ficha consta la fecha del decreto del PEN, que tiene fecha un día después de ser registrado en la unidad penitenciaria. Estaba a cargo entonces Héctor Luis SELAYA, permaneció sin contacto familiar ni atención médica pese al deterioro que presentaba producto de las torturas, y fue a unos quince días de su ingreso trasladado a la Unidad 9 de La Plata, por personal de la U4 y personal militar, durante el cual transitó encadenado. El testigo VILLAR dijo que ingresó a la U4 fue en horas de la madrugada, el régimen de la cárcel era de admisión a toda hora. Dijo que HIDALGO estaba muy golpeado, sucio y en mal estado, preocupado por su hermano. HIDALGO le dijo que provenía de un CCD, se trataba de “la escuelita”. De la unidad de La Plata fue regresado a la U4 en el año `78.  El dolor y padecimientos de la familia fue compendiada por su esposa Marta CAGOSSI, que implica tanto el caso de Eduardo HIDALGO, como la muerte de su hermano y su cuñada, el secuestro de sus padres, que dijo que “era un goteo de dolor”. El hijo de Eduardo HIDALGO tenía menos de un año al momento del secuestro. La persecución continuó, sufrió allanamientos durante el año 1979, la vigilancia constante: hay archivos de los años `80 y `90 que ya he indicado. En el año 2009, después de la “ausencia” de CORRES de la Policía Federal Argentina, Eduardo HIDALGO fue amenazado de muerte, vivió custodiado un tiempo por personal de la Prefectura. Y quedan acreditadas a partir de su testimonio, cada una de las secuelas traumáticas que enmarcan los hechos. HIDALGO contó que la noche del fusilamiento de su hermano, se presentó un militar y le relató a su madre que el Ejército se había visto en la obligación de abatir a su hijo. Esa fue la mentira más atroz que su madre tuvo que sufrir. Entre la voluminosa documentación de Inteligencia, voy a citar algunos: una relación de hechos consumados desde enero del `76; un memorando estrictamente secreto y confidencial, para información del Jefe de Inteligencia de la Prefectura Naval, y donde desde la Prefectura de zona se comunicaba el traslado de detenidos; la UP4 era fuente de información de Inteligencia Fechado el 1 de diciembre de 1976. En el documento que está en pantalla, con fecha 22 de noviembre ingresó el detenido subversivo Eduardo HIDALGO, quien se encuentra a disposición del PEN, allí también se informaba hacia los servicios de Inteligencia los números de decreto PEN a cuya disposición quedaban otros detenidos. Vemos como desde la U4 se informaba a la Inteligencia hasta el número del decreto PEN, pero a los propios detenidos no se los comunicaban, se enteraban cuando los familiares lo leían en el diario. SELAYA le daba prioridad a la Comunidad informativa, en relación al cumplimiento de su rol dentro del plan criminal de persecución y exterminio. Por último y como otra de la documentación que integra esta prueba: expte. 774/76, el decreto PEN 3011/76, la documentación de la unidad penitenciaria relativa a Eduardo HIDALGO, identificado como “cuaderno secuestrado en unidad carcelaria de Villa Floresta”, la presentación de Eduardo HIDALGO como parte querellante y la  causa 43/08 HIDALGO s/denuncia amenazas.  Quedaron acreditadas las circunstancias del primer secuestro durante un período de quince días el  24 de septiembre de 1976 y un segundo secuestro el 9 de noviembre 76, su traslado a la UP4 el 23 de noviembre de 1976, finalmente su traslado a la unidad carcelaria de La Plata. Continúa el doctor AZZOLIN: Caso Juan Carlos MONGE: el secuestro de MONGE se produjo el 1 de noviembre de 1976 entre las nueve y las diez de la mañana, por personal de civil que manifestaron  ser de la Policía. Declaró en este juicio y relató su traslado a “la escuelita” donde permaneció cautivo, dio cuenta de su militancia y las circunstancias de su militancia fueron motivo de interés durante las sesiones de tortura: picana eléctrica, electricidad en la sienes, estaqueado desnudo, permanecer colgado de una cloaca durante veinticuatro horas. MONGE dio cuenta de las peores experiencias a la que se lo sometió en el CCD: presenciar la tortura de otros, la de Néstor JUNQUERA y la feroz golpiza a Eduardo CHIRONI. También consideró como tortura escuchar por la radio en el CCD la crónica del falso enfrentamiento que culminó con la muerte de Carlos RIVERA y la exhibición de fotografías para que reconozca personas, incluso el reconocimiento de personas en el lugar. Lo obligaron a salir y llevaron al centro de la plaza, para que eventualmente pudiera señalar a un compañero de militancia. A lo largo de su declaración fue patente las marcas indelebles que esos tormentos dejaron en su vida. En su declaración María Flores RIQUELME corroboró los hechos relatados por MONGE, tanto en el CCD como en el traslado a la U4. El 24 de septiembre de 1976 fue sacado de “la escuelita” y trasladado a Villa Floresta.
La incertidumbre sobre su destino siguió en la cárcel. Fue interrogado allí también por los interrogadores de “la escuelita”. Este hecho demuestra la conexión entre la cárcel y el CCD. Luego el 22 de agosto del 77 lo trasladaron a Rawson. En febrero de 1979 a Buenos Aires hasta el 3 de marzo del 79 en el que se le dio la opción de salida del país, con destino a Bélgica. El testimonio de SCAGNETTI relata las circunstancias de su  secuestro y el testimonio de ROBINSON da cuenta de su traslado a la U4. Como prueba documental del caso, tenemos el decreto PEN 1/77 que dispuso su pase al PEN, decreto 178/79, la ficha individual carcelaria, el expte.94 de la CFABB, oficio del servicio penitenciario de fs.271 y nómina de detenidos de la  unidad penitenciaria 4, fs.272/277; hay un informe de la DIPBA rotulado “estrictamente confidencial y secreto” en que circula una nómina confeccionada por el Destacamento de Inteligencia 181, figura MONGE con alias y sindicado MONTONERO. Otro informe DIPBA con pedido de captura, sindicado MONTONERO y prófugo. Otro informe de la Prefectura Naval en el que obran datos sobre fuerza que realizó el secuestro. Este documento aún cuando tiene un error en la fecha, deja sentado que fue el Ejército que lo detuvo en virtud del decreto 1/77. MONGE figura en la lista de ingresados a la U4.  Con todo ello tenemos por acreditada la detención y secuestro, su paso por “la escuelita” y otros centros clandestinos, luego su ingreso a la U4 y otras unidades de los servicios penitenciarios provinciales, hasta que recuperó su libertad en el año ’79.