lunes, 13 de marzo de 2006

"Luchar por la dignidad humana es luchar por la propia dignidad"

Ecodías
Mirta Mántaras en Bahía Blanca


Por Natalia Carabajal Figueroa
Acerca una silla y nos ubica en la mesa redonda. Ceba un mate, para que nos recuperemos de la escalera. Está atenta, sonriente. Es una mujer dinámica. Su cuerpo se mueve y acompaña cada palabra. Y sus palabras son sostenidas por sus acciones a lo largo de décadas.

Mirta Mántaras es abogada, escritora, periodista.

Más allá de sus palabras Mirta Mántaras nos habla de la fuerza del trabajo y del movimiento constante, incansable, para que se logre justicia.

- ¿Por qué juicio y castigo y no venganza?


- Cuando los familiares, los sobrevivientes estaban en esa lucha, lo que naturalmente sale del alma es poder vengarse o algo relacionado con la persona que le ha quitado a su hijo, su nieto, que le ha destrozado su familia. La no venganza fue una consigna expresa que se estableció, se comentó y se difundió porque lo que proponían era que fuera posible obtener un juicio, porque el juicio era algo que servía a la comunidad, que servía para que nosotros fuéramos forjando esta salida de la dictadura para convivir en un sistema civilizado
Esa consigna fue muy buena, porque permitió ir avanzando con un horizonte muy concreto y por otro lado ha sido muy importante para la adhesión de todas aquellas personas que inclusive en 1983 ignoraban lo que acá había pasado.

En un trayecto de la charla Mirta se detiene en la importancia que adquiere la creatividad en la búsqueda de justicia en el caso de los desaparecidos y los crímenes cometidos. Menciona a la calle, a los espacios públicos como lugar de florecimiento. Esta creatividad es parte del quehacer colectivo, creatividad que llevó, por ejemplo, a que surjan las reconocidas siluetas de los desaparecidos como representación y que se diseminen por el todo país.

“Cuando surgen las siluetas de los desaparecidos es para darles carnadura, para que permitan contar su historia. Se hace en muchas comisiones de la memoria, donde abren una carpeta con fotos, recuerdos que las mamás generalmente guardamos. Y se han hecho carpetas que al mirarlas parece que uno está frente a una persona, que la tiene delante con su espíritu, con sus amores, con lo que escribió algún día en su cuaderno… O sea, tiene carnadura”.

- “No están, no son” dijo Videla al referirse a los desaparecidos…


- “No están” significaba que no están porque ellos los habían asesinado, pero además “no son” significaba no tienen importancia ya sus luchas, sus objetivos, sus pasiones, su amor a una patria grande liberada. Querían borrar no sólo la persona física sino todo lo que la persona sentía, todo lo que la persona proyectaba, sus ideas políticas… Entonces cuando Videla dice “No están, no son”, nosotros le contestamos: “¡Presentes!” y son este, este, este… y han hecho esto, esto, esto, tienen estos rostros y estas han sido sus propuestas, estos han sido sus ideales: que todos tengamos igualdad de oportunidades.

- ¿Qué sentido le dieron los militares a la desaparición, a la no entrega de las personas?


- En realidad, la desaparición es el apropiarse del cuerpo, de un cuerpo yerto, de un cuerpo asesinado. Para los familiares es muy importante el cuerpo por el duelo. Pero ellos han hecho desaparecer a las personas no tanto para que no tengan identidad sino más bien para eludir la responsabilidad criminal por sus terribles delitos atroces y para no ser responsables de estos delitos. Ha sido una forma de eludir la responsabilidad por crímenes aberrantes y atroces que ofenden a la familia humana porque son delitos de lesa humanidad.

Mirta Mántaras menciona que la Cámara Federal de Bahía Blanca fue la única en el país que declaró la inconstitucionalidad de las leyes de impunidad y reconoce como un mérito de los bahienses que su Cámara Federal fue la única que mantuvo e insistió en la inconstitucionalidad de las leyes de obediencia debida.

Sobre el tema de la lucha, de la continuidad de las luchas y la dignidad nos dijo: “Cualquier lucha por la dignidad humana es una lucha de solidaridad, pero es una lucha por uno mismo, por la dignidad propia. La lucha es una lucha por la dignidad y esto está adentro del ser humano. La dignidad es el reconocimiento de cada quien como es, con su pensamiento y su identidad, con su individualidad y con su pertenencia a una sociedad, a un colectivo social. La dignidad es ser tenido por lo que uno es; por eso abarca a la familia humana el principio de la dignidad, por eso está exaltada en todas las convenciones internacionales como la base: la dignidad de la persona humana. Y cuando se habla de delitos de lesa humanidad, se habla de delitos que ofenden a la familia humana. La lucha por la libertad: es algo que surge del ser humano”.

“La lucha no se termina nunca, la sociedad es un sujeto colectivo social, tiene una vida que continúa, donde por supuesto van cambiando las personas: unos mueren, los otros nacen, pero la sociedad como sujeto colectivo social está en constante movimiento. Es eso de pasar la antorcha… Se pasa la antorcha a las generaciones nuevas y uno la recibió de los que ya se fueron. Porque el sujeto colectivo social es un sujeto histórico, es un sujeto que tiene un pasado, un presente y un futuro, entonces siempre va a haber una lucha de aquellos que están oprimidos, silenciados, maltratados, discriminados y de todos aquellos que consideran que esta vida es para todos concebida en forma igualitaria”.


Mirta Mántaras presentó su libro

A los hijos de todos


“Genocidio en la Argentina” es el nuevo libro de la doctora Mirta Mántaras, quien estuvo en la ciudad y presentó la publicación que ya fue declarada de interés provincial en Río Negro.

Mántaras, abogada patrocinante de la APDH y de las víctimas y familiares de desaparecidos, refirió que en Bahía Blanca se declaró la nulidad de las causas por inconstitucionalidad de la ley de Obediencia Debida y Punto Final. Además, explicó que se han presentado muchos hijos que cuando se comenzaron con las causas eran pequeños y ahora se presentan para reclamar justicia.

Abordaje histórico


A modo de reseña Mántaras dijo que “el abordaje del libro es histórico pero que tiene que ver con una enseñanza que nosotros tuvimos durante todos estos años de lucha por el juicio y castigo a los culpables: las organizaciones de derechos humanos, aun las más pequeñas, las que están en los pueblos chiquitos, las que no conocemos, han hecho una lucha muy original, que es constituir organizaciones intermedias de control del poder, del control del gobierno, de control de los actos públicos. Las organizaciones de derechos humanos han demostrado creativamente que han mutado las formas de lucha, porque cuando vivieron en la impunidad se buscó el castigo social con fotos de los represores, con las siluetas de los desaparecidos, para darles carnadura, para darles una existencia y rehusar aquello que había dicho Videla -“No están, no son”-: Sí están, sí son, acá les damos carnadura”.

Por otra parte, mencionó que dentro del material publicado se incluyeron los juicios de Madrid: “Con los juicios de Madrid se ha avanzado enormemente, siempre el mismo grupo acompañado por el pueblo, de estas organizaciones intermedias. Ha habido un debate internacional con relación a la figura de los delitos de lesa humanidad y se ha logrado que después de tantos años se reabran los juicios, se anulen las leyes de impunidad y sea posible lograr ese objetivo propuesto allá en los años 76 cuando se crearon los primeros organismos de derechos humanos”.

A los jóvenes


Respecto a los destinatarios de la publicación y a la finalidad de la misma Mirta destacó que “el libro está dedicado a los hijos de todos, a los jóvenes, ellos son los más interesados en este libro, porque no han vivido lo que hemos vivido nosotros que lo conocimos en carne propia o desde la prensa. El libro persigue la finalidad de que conozcan esta historia, es como una narración histórica que no tiene apéndice documental porque las partes importantes están transcriptas, los fundamentos -como los juicios a las Juntas- están transcritas, partes de las leyes de impunidad, los reglamentos castrenses que tienen importancia para demostrar que el genocidio fue planificado”.

El libro también incluye el análisis de la resistencia obrera así como también de la deuda externa. “Es lo que yo llamaría un libro sencillo de leer que le sirve a cualquier ciudadano que se interese en el tema y en recordar… Como me dicen los periodistas: es un fantástico recordatorio”, agregó Mántaras.

Finalmente, adelantó que pronto escribirá otro libro como continuación de este, relacionado a los juicios que se desarrollan en el país y con la situación histórica de la Argentina.


Búsqueda de la verdad


Por Denise Navarrete

Antes de la conferencia de prensa brindada el 8 de marzo en la sede del Banco Credicoop de calle Donado, la doctora Mirta Mántaras fue entrevistada por la periodista Denise Navarrete.

- ¿En qué punto se cruzan el Genocidio en la Argentina y este Día de la Mujer?


- Yo creo que tiene que ver con que nosotras las mujeres hacemos aportes intelectuales, aportes en la lucha cotidiana, en los juicios, en todo lo que estamos activando para la defensa tanto en nuestros derechos de género como de los derechos humanos. Entonces creo que unir las dos cosas ha sido muy interesante, y nosotros hemos tenido también víctimas que han sido mujeres, víctimas muy humilladas por su condición de mujer y también la apropiación de sus hijos que es el peor delito. Entonces la idea era justamente unir estas dos cosas.

- A 30 años del golpe, ¿se puede pensar en otra Argentina?


- Yo creo que sí. Fijate que hay una gran actividad de los derechos humanos que mostró cómo es posible que una organización intermedia tenga control del poder, control de los gobiernos. Se ha podido lograr el objetivo que era el juicio y castigo de los culpables del genocidio. O sea, es una empresa que después de 30 años logró un primer juzgamiento, y si bien hubo un impasse por las leyes de impunidad se siguió, y al seguir se ha logrado que se prosiga con los juzgamientos, lo cual es un ejemplo a seguir.

“La otra cosa que nosotros tenemos como cuestión diferente pero que tiene que ver con nuestro pasado reciente, es que la comunidad ha empezado a actuar en forma directa, saliendo a la calle, mostrando la necesidad de superar la democracia representativa para ir a la democracia participativa y esto lo vemos nosotros en todas las actividades que se hacen.”

- Hay muchas expectativas en Bahía Blanca porque aunque para mucha gente no pasó nada, pasaron muchas cosas aquí en Bahía Blanca. ¿Cómo está la causa con respecto a los juzgamientos?


- Respecto a la causa estuvimos demorados por un problema de competencias, pero en este momento ya el juez que tiene la causa declaró la inconstitucionalidad de las leyes de impunidad, entonces nosotros tenemos como tema pendiente que declare la nulidad de los indultos y también pedimos que se retrotraiga la situación al momento en que nosotros la dejamos, que fue cuando estábamos en plena indagatoria. Tengo entendido que ahora el fiscal Castaño va a pedir las citaciones a declaración indagatoria.