miércoles, 12 de septiembre de 2012

La esperanza en la justicia


Por Diego Martínez
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Son diecinueve los represores acusados por secuestros y desapariciones en Bahía Blanca.
Bahía Blanca será testigo hoy de la primera sentencia por delitos de lesa humanidad a represores del ex V Cuerpo de Ejército. El tribunal que preside Jorge Ferro escuchó durante catorce meses casi cuatrocientas declaraciones sobre secuestros, torturas y asesinatos y ningún esbozo de autocrítica de los imputados. El fiscal federal Abel Córdoba y los querellantes que representan al Estado, a organismos de derechos humanos y a familiares de víctimas pidieron penas de prisión perpetua para catorce de los diecisiete acusados. La jornada de hoy comenzará a las nueve de la mañana, cuando haga uso de sus últimas palabras (si lo desea) el teniente coronel Jorge Granada, ex jefe de la sección Actividades Psicológicas Secretas del Destacamento de Inteligencia 181 y amigo del condenado Luis Patti, a quien ayudó a profugarse en 2003. A la tarde habrá actividades culturales, una radio abierta y se expondrán 30.000 “cuadritos por la memoria” realizados en el marco de una pintura colectiva impulsada por el Grupo Arte-Memoria e H.I.J.O.S. Bahía Blanca. A las 18, en el Aula Magna de la Universidad Nacional del Sur, el tribunal leerá la sentencia.
El juicio que conducen Ferro, José Triputti y Martín Bava tiene en el banquillo a seis ex miembros del Estado Mayor del Cuerpo V encabezados por el general Juan Manuel Bayón. Lo acompañan ex oficiales de Inteligencia, ex miembros de la Agrupación Tropas a cargo de los operativos, policías de Viedma que secuestraban y trasladaban a sus víctimas al centro clandestino La Escuelita y los dos ex jefes de la cárcel de Villa Floresta, a la que llegaban deshechos los cautivos que el Ejército decidía no matar.
El final del juicio se precipitó cuando el fiscal entendió que la estrategia de los defensores no ameritaba respuesta. Tanto el verborrágico Eduardo San Emeterio como sus colegas Hernán Vidal, Luis de Mira y Mauricio Gutiérrez fueron incapaces de cuestionar los hechos y se limitaron a culpar a represores muertos. “No hubo en los alegatos de las defensas argumentos adversos de entidad”, explicó Córdoba, quien se cargó la causa al hombro en 2009, tras la renuncia del fiscal Hugo Cañón, su impulsor desde el retorno de la democracia y actual presidente de la Comisión Provincial por la Memoria.
Ferro convocó entonces a los imputados a decir sus últimas palabras. Jorge Mansueto Swendsen, quien supo ufanarse de identificar “terroristas” por su aspecto “normalmente feo”, pidió a los jueces distinguir a los oficiales jóvenes de quienes impartieron órdenes. “A veces nos negamos a impartirlas”, apuntó, sin explicar el motivo. “Soy inocente. Nada más”, dijo Osvaldo Páez, identificado en el juicio como el torturador que hacía de “bueno” al pie de la mesa de torturas. Bayón dijo estar conforme con la defensa oficial y guardó silencio. “Perderé mi libertad, pero no me van a poder quitar el honor y la dignidad”, aseguró Hugo Delmé, cara visible ante los familiares de desaparecidos que iban a pedir cuentas al comando. Walter Tejada insistió con que estuvo abocado a planificar la guerra con Chile y culpó de “las acciones contra los terroristas subversivos” a sus ex compañeros muertos. Hugo Fantoni citó a José Manuel Estrada para decir que sus hijos no marcharán “sobre una huella de vergüenza”.
“Uno ha procedido siempre en cumplimiento de órdenes”, dijo Mario Méndez. Su compañero en la Agrupación Tropas, Jorge Masson, explicó que “las órdenes no se piensan ni se contradicen: se cumplen”. “Hemos sido hombres de bien: dos tercios de mi vida lo demuestran”, afirmó, y no se explayó sobre el otro tercio. Norberto Condal y Jorge Taffarel se ufanaron de que nadie los hubiera reconocido. El penitenciario y abogado Héctor Selaya dijo que actuó con “la ley vigente” bajo “un gobierno de facto”. Su sucesor el frente de la cárcel, Andrés Miraglia, admitió “alguna rigurosidad establecida por las Fuerzas Armadas”, pero negó que el penal fuera “una prolongación de La Escuelita”. “Soy inocente”, dijo escueto el comisario Vicente Forchetti, ex jefe de la delegación Viedma de la Policía Federal. “He trabajado con las manos limpias”, afirmó su su-bordinado, Héctor Abelleira. “Soy inocente, confío en ustedes”, se esperanzó Héctor Goncálvez. Carlos Contreras se definió como “un triste agente” que “no entendía nada”. Hoy serán los jueces quienes tendrán la palabra.

sábado, 11 de agosto de 2012

Una marca en la historia de Bahía


La Red Federal de Sitios de Memoria inauguró un cartel gigante, al pie del camino La Carrindanga, en Bahía Blanca, para recordar que allí funcionó el centro de exterminio “durante la dictadura cívico-militar de 1976 a 1983”.


Por Diego Martínez
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Hijos y representantes de la Nación, la provincia y la comuna señalizaron La Escuelita.
En 1979, abocados a borrar hasta el último rastro de sus crímenes, los militares del V Cuerpo de Ejército demolieron la casona donde torturaron y mataron durante los años previos. Las corporaciones de poder locales, con el diario La Nueva Provincia a la cabeza, se encargaron antes y después de silenciar la historia y negar el genocidio. Pero la lucha por la memoria sigue ganando batallas, incluso en la hostil Bahía Blanca. Ayer, bajo un sol primaveral y un viento suave que hacía flamear las banderas de H.I.J.O.S., la Red Federal de Sitios de Memoria inauguró un cartel gigante, al pie del camino La Carrindanga, para recordar que “en este predio del Ejército Argentino funcionó el centro clandestino de detención La Escuelita de Bahía Blanca durante la dictadura cívico-militar de 1976 a 1983”. El próximo paso del Estado nacional será la instalación de tres columnas de hormigón con las palabras Memoria, Verdad y Justicia.

La Escuelita, como la bautizó el general Adel Vilas, fue el principal centro de exterminio del sur bonaerense. Por allí pasaron centenares de militantes, en su mayoría jóvenes, que terminaron desaparecidos o ejecutados en tiroteos fraguados. El primer mojón contra el olvido lo instaló en 1981 la sobreviviente Alicia Partnoy, que desde el exilio difundió un relato detallado de espacios, víctimas y victimarios. En 1984, ya en democracia, la Conadep recorrió el terreno y fotografió escombros. Durante años, cada 24 de marzo, los actos para recordar la fecha que simboliza el terrorismo de Estado se realizaron junto a la tranquera por la que ingresaban los autos con los secuestrados. Recién en los últimos años, ya con Néstor Kirchner como presidente, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Bahía Blanca consiguió la autorización para ingresar y hacer los actos adentro del predio, propiedad del Ejército.

El año pasado, mientras comenzaba el primer juicio a represores en Bahía Blanca, arqueólogos de la Universidad Nacional del Sur convocados por la Justicia por una iniciativa de Memoria Abierta sacaron a la luz los cimientos del centro clandestino. La investigación permitió dar con un plano de 1944, comprobar que La Escuelita funcionó a 200 metros de las ruinas que inspeccionó la Conadep, e incluyó el hallazgo de más de 13 mil piezas que estaban bajo tierra e incluyen jeringas, envases de calmantes y materiales médicos que los militares habrían usado con los secuestrados.

Ayer, por primera vez, los Estados nacional, provincial y municipal coincidieron en un acto por la memoria en Bahía Blanca. La señalización fue coorganizada por la Red de Sitios de Memoria que depende de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, la Dirección de Derechos Humanos del Ministerio de Defensa, la Secretaría de Derechos Humanos bonaerense y la Dirección homónima de la Municipalidad local. Como presentadora ofició la periodista Natalia Carabajal Figueroa, del semanario Ecodías, que junto con FM de la Calle y el programa K688 se esmeran en cubrir el juicio, ignorado sistemáticamente por La Nueva Provincia (ver aparte).

“Esta señalización hace fácticamente imposible el olvido”, dijo en primer turno Pablo Reynafé, director de Derechos Humanos de la municipalidad bahiense. “Es política de Estado dejar atrás la perversa teoría de los dos demonios. Es nuestra obligación que se termine con esa confusión”, agregó. Susana Matzkin, hermana de Zulma, asesinada tras su cautiverio en La Escuelita, destacó en representación de familiares de las víctimas el rol del “monopolio comunicacional” de la familia Massot, “vocero enfervorizado de la represión, óptimo para la siembra de la negación de la memoria, que es una construcción colectiva y que permite desnudar las máscaras que ocultan complicidades, connivencias y culpas en la sociedad”. Sobre el alambrado, debajo del cartel, podían verse banderas de la agrupación Kolina, del Movimiento Evita y del Movimiento por la Verdad y la Justicia de Punta Alta (Movejupa).

Eduardo Hidalgo, sobreviviente, secretario de la APDH y luchador incansable, explicó que el cartel se vincula “con una historia donde la muerte tuvo que ver”, pero que “cada año, cuando venimos a este lugar, somos nosotros los que traemos la vida”. “Nos sentimos profundamente convencidos de que nada podrá volver atrás”, afirmó. “Hoy es una marca en la historia de la Bahía del Silencio, hasta que Bahía vuelva a ser lo que una vez soñamos.” El ex fiscal Hugo Cañón recordó que, más allá de las víctimas directas, “a toda la sociedad se le instaló el terror”. “De ese lastre de terror es del que nos estamos deshaciendo y hoy volvemos a hacer de la participación política una herramienta de transformación social”, rescató el presidente de la Comisión Provincial por la Memoria bonaerense.

Guido Carlotto, secretario de Derechos Humanos bonaerense, aseguró que “es decisión de la provincia poner como política de Estado la Memoria, la Verdad y la Justicia”. “No habrá nada que nos pare hasta que encontremos al último compañero, al último nieto, y señalicemos el último centro clandestino”, advirtió. Por último habló Judith Said, coordinadora del Archivo Nacional de la Memoria. “Desde el Estado tenemos la función de recordar lo que pasó, ya que cuando hablamos del pasado es para construir el futuro”, explicó. “Sabiendo la verdadera historia es como vamos a construir la felicidad del pueblo argentino, la verdadera igualdad y la justicia”, agregó. Luego de los discursos, el arquitecto Gonzalo Conte, de Memoria Abierta, guió a los presentes en un recorrido alrededor de los cimientos de La Escuelita, sintetizó los hallazgos y destacó la necesidad de retomar las excavaciones, de techar y cercar el terreno para su preservación.


El silencio de La Nueva Provincia

Por Diego Martínez
El diario La Nueva Provincia no publica una línea sobre el juicio por secuestros, torturas y asesinatos a quienes antes llamaba “soldados”. No le faltan razones. El mes pasado la Cámara Federal de Bahía Blanca confirmó los procesamientos de tres marinos retirados y cuatro ex miembros de Prefectura por los asesinatos en 1976 de los obreros gráficos Enrique Heinrich y Miguel Angel Loyola, delegados de los trabajadores del diario y dirigentes del Sindicato de Artes Gráficas. Tres meses antes de los secuestros la sección informaciones de Prefectura elaboró un informe sobre “guerrilla sindical” en el multimedio con una lista de 17 “activistas”, calificados como “personal a ser raleado de un medio de difusión fundamental” para la dictadura, que encabezaban Heinrich y Loyola. Los servicios dejaron constancia de que la empresa de Diana Julio de Massot informaba cada paso de los delegados “a los comandos militares y navales de la zona”. En documentos de inteligencia recuperados por el ex fiscal Hugo Cañón consta que la sección informaciones de Prefectura era “la avanzada” de la Armada en la “lucha contra la subversión” y el “ojo y vida” del Comando de Operaciones Navales que encabezaba el vicealmirante Luis María Mendía, el hombre que por las noches se encerraba en la dirección a departir con la viuda de Massot, según escribió el ex capitán Adolfo Scilingo. El interlocutor del marino que confesó los vuelos era Federico Massot, que igual que su madre y Mendía está muerto. El único sobreviviente de aquellos cónclaves de la muerte es Vicente Massot, el apologista de la tortura que el 24 de marzo de 1976, bandera argentina en mano, se paseó con su mamá por el taller donde militaban Heinrich y Loyola. “¿A que no se animan a hacer huelga ahora?”, preguntó la señora a un gremialista mientras el hijo le pateaba la bicicleta. Aquel veinteañero que en dictadura visitaba la ESMA es hoy el director de La Nueva Provincia, que en 1976 publicó en veinte líneas la aparición de los cuerpos acribillados y nunca más informó sobre los asesinatos de los delegados, que sólo molestaban a su familia.



martes, 7 de agosto de 2012

Murió el torturador Félix Alejandro Alais


Por Diego Martínez
El comisario Félix Alejandro Alais, ex miembro de la Triple A y torturador de profesores de la Universidad Nacional del Sur de Bahía Blanca, falleció ayer a los 70 años en el penal de Marcos Paz.
Ya en 1974 el escritor Rodolfo Walsh dejó constancia de la participación de Alais en la Triple A, dato que ratificó en 1983 el ex inspector Rodolfo Peregrino Fernández, ayudante de Albano Harguindeguy, quien lo ubicó como miembro del estado mayor del “grupo Villar” de esa banda criminal y lo señaló entre los asesinos del abogado Rodolfo Ortega Peña el 31 de julio de 1974.
Alais, alias “El Oso”, era cuñado del general Carlos Guillermo Suárez Mason, comandante del Cuerpo V de Ejército durante 1975 y del Primer Cuerpo en 1976, y hermano de Ernesto Alais, el general al que Alfonsín le ordenó sin suerte reprimir el levantamiento carapintada en 1987.
Después del golpe de Estado, como segundo jefe de la delegación bahiense de la Policía Federal, Alais tuvo un rol protagónico en la parodia de juicio por “infiltración ideológica marxista” a los profesores de la UNS, que en su mayoría habían tenido que abandonar la ciudad el año anterior. El 4 de agosto de 1976, en una célebre conferencia de prensa junto al general Adel Vilas, al interventor de la UNS capitán Raúl González y al juez federal Guillermo Madueño, Alais se explayó sobre el proceso que había convertido a la UNS en una “usina subversiva”. Su firma consta en las órdenes de detención de los académicos, que se concretarían en distintos puntos del país, y él mismo se encargaría de torturarlos a medida que llegaban a la delegación de calle Rondeau. En las actas escribía que todos realizaban “manifestaciones espontáneas” y declaraban “en el uso de sus facultades plenas psíquicas y físicas”.
El 4 de septiembre de 1976, tras el fusilamiento de Pablo Fornasari, Juan Carlos Castillo, Manuel Tarchitzky y Zulma Matzkin, antes secuestrados y torturados en el centro clandestino La Escuelita, Alais también hizo constar en el acta del tiroteo fraguado que “fueron atacadas las fuerzas del orden por los muertos” (sic).
En el invierno de 1976 un grupo de suboficiales bajo su mando fueron detenidos por la policía de La Pampa por robar a campesinos, a quienes además ataban y castigaban. En sus declaraciones dijeron que se dedicaban a hacer “operativos antisubversivos” por orden de Alais. Informes de inteligencia de la época lo ubican en reuniones nocturnas con el juez Madueño y a las trompadas, borracho, en distintos cabarets de la ciudad.
Ya en democracia formó con otros ex comisarios de la Triple A la empresa de seguridad Escorpio SA y más tarde Fast, que en 2004 ganó una licitación para brindar seguridad en el rectorado de la UBA. Un gremialista lo escuchó presentarse como “comisario Alais”, investigó su prontuario, lo denunció y el rectorado revocó la adjudicación. Cuando la noticia trascendió varios camaradas pusieron sus empresas a nombre de esposas y yernos. En Bahía Blanca otra empresa suya prestó servicios hasta 2007 en el departamento de agronomía de la UNS.
El 31 de agosto de 2011, tras reiterados pedidos del fiscal federal Abel Córdoba, el entonces juez Alcindo Alvarez Canale libró su orden de detención, que se concretó el 12 de septiembre, cuando intentaba escaparse al Paraguay.
El juez lo procesó paradójicamente junto a Hugo Mario Sierra, el ex secretario de Madueño que entre 1976 y 1977 tomó cientos de testimonios a estudiantes de la UNS para justificar los procesamientos de los profesores, que años después terminarían sobreseídos.
Alais murió procesado con prisión preventiva pero sin condena.


miércoles, 1 de agosto de 2012

Alegato de fiscalía. 1. Introducción.


Alegato completo del primer juicio a represores en Bahía Blanca
Elaborado por la Unidad Fiscal de Bahía Blanca que encabeza Abel Córdoba, para el primer juicio a ex militares, policías y penitenciarios por delitos de lesa humanidad durante la última dictadura. Los 17 imputados fueron condenados, 14 a prisión perpetua.

EQUIPO DE TRABAJO Abel CÓRDOBA, Horacio AZZOLIN, Félix CROUS, Sofía PASCUALETTI, Haydeé HERNÁNDEZ, Mara LÓPEZ LEGASPI, María TIESER, Valeria GIMÉNEZ, Ester VENTURINO, Pablo FERMENTO, Andrea MOLINA, Gustavo GALVEZ.

-Presidente (Dr. Ferro): Sr. Fiscal, adelante.
-Fiscalía (Dr. Córdoba): Muchas gracias.
Voy a empezar el alegato de la fiscalía reproduciendo los términos de una pregunta que servirá para comprender algunos aspectos del sórdido contexto local del terrorismo de estado y también la absoluta impunidad con la que actuaron estos ejecutores, a partir del accionar de las agencias de legitimación discursiva que operaban en ese entonces.
La pregunta con la que comienzo el alegato tiene estos términos: “¿Qué esperan nuestros hombres de armas para reconocer que la argentina vive un clima de guerra interna y para proceder en consecuencia sin contemplaciones ni concesiones? Esta pregunta la formulo el diario La Nueva Provincia en mayo de 1973.
Es decir, esta pregunta que cuestionaba que esperaban para reconocer que había un clima de guerra interna, ya instalaba la ficción en el año 73 de que aquí se vivía una guerra. Es una ficción que todavía hemos tenido que escuchar de los imputados en su intento de justificar estos crimines gravísimos por los que se los imputa, y fue formulada en mayo del 73, es decir, a dos meses de las elecciones que habían llevado al gobierno a Héctor Campora, y a 3 semanas antes de que asumiera. Es decir, tras 7 años de gobiernos militares ya entonces el diario LNP que por entonces era y como sigue siendo la usina ideológica de esta ciudad, monopolizando los medios de comunicación, gráficos, radiales y televisivos, lo que le reclamaba a las FFAA integrada por muchos de los acusados aquí presentes es que procedan, y ese reclamo de proceder sin contemplaciones ni concesiones lo vieron concretado. Y las FFAA, estos oficiales y suboficiales que aquí acuso procedieron de ese modo, no tuvieron contemplación absolutamente de nada. Tiempo después el 24 de marzo de 1976 el diario de los MASSOT titulo; “Llegó el momento”, y entonces le indico a estos ejecutores el modo en que tenían que hacerlo, el modo en que tenían que proceder, en estos términos: “Nada de rodeos, ha llegado el momento de abandonar el profesionalismo aséptico y establecer la primera distinción fundamental en una política revolucionaria, distinguir el amigo del enemigo, y a la violencia destructora y asesina hay  que responderle con una violencia ordenadora” Es decir, esa frase que fue tomada por estos ejecutores, no es el producto de una represión improvisada, es el producto de una represión planificada, sistemática que aun cuando fue implacable, estuvo reglamentada años antes de su propia ejecución y que fue intencionalmente dirigida hacia algunas personas, militantes sociales y políticos básicamente, a partir del cerco que establecía sobre ellos la actividad de inteligencia. En esa misma edición del 24 de marzo, LNP les indico también el objetivo de esa violencia. A quienes tenían que aniquilar, y dijo: “Al aparato subversivo, al sacerdocio tercermundista, a la corrupción sindical, a los partidos políticos” y siguió con la numeración plasmando lo que fue el plan del ejercito, lo que fueron las ordenes de aniquilación previas plasmadas por las FFAA, y advirtió por ultimo que: “A esos enemigos, al aparato subversivo, se los iba a destruir allí donde se encuentren, sabiendo que sobre la sangre redentora debe alzarse una segunda república” Y ahí entonces tenemos otro de los componentes de estos hechos, que es la lógica sacrificial, es decir; establecían la necesidad de matar. Esa lógica de que cualquier fundación sobre lo que había iba a ser sobre la muerte, sobre la muerte de los otros, sus enemigos obviamente. Y esa lógica sacrificial es propia del mesianismo que los hacía sentir intérpretes incluso de un plan divino. Es conocida la frase de VILAS, e incluso de otros ideólogos de la represión que hablan de que oponentes y enemigos eran aquellos que se oponían al “Plan de Dios en la Tierra”. Ese fue el mesianismo desde el cual actuaron estos acusados. A partir de entonces es cuando las FFAA actuaron cumpliendo su rol favorito, ellos se consideraron la reserva moral de la patria, y en nombre de ella mataban para ello en un rol autoimpuesto, impuesto a fuerza de fuego y sangre, en un rol de refundadores. Pensemos que históricamente las FFAA llegaron a esta geografía como parte de una ofensiva militar contra los pueblos originarios, han establecido el control social durante toda su historia. El golpe de estado 1955 fue gestado en esta ciudad, pero llegaron a convertirse en la época en que sucedieron estos hechos, en el ejército de ocupación de su propio territorio, a partir de la aplicación de la doctrina francesa, y lo más grave fue que pasaron a la clandestinidad a instituciones públicas, para cometer desde esa clandestinidad los crímenes más atroces que hemos escuchado durante un año en estas audiencias. En esos elementos está la configuración más precisa del terrorismo de estado, por un lado las instituciones públicas pasadas a la clandestinidad y por otro lado el instrumento de esa clandestinidad; el terror, el crimen.
El crimen fue el instrumento del terrorismo de estado que llevaron adelante estos acusados, y para generar el terror que provocaron en la sociedad, y directamente en las victimas y en toda la sociedad no usaron solo la propaganda o complotaron solo con las agencias discursivas, sino que mataron. El instrumento del terror de estos acusados fue la muerte, la eliminación para aterrorizar. Mataron, desaparecieron y fusilaron. Se apropiaron de los hijos de los enemigos, llegaron a eso. Las conductas que han cometido en ese rol clandestino y criminal están en las más graves conductas que se puedan concebir y que haya hecho una persona alguna vez. Arrancaron identidades, referencias, vínculos, dejaron a padres sin los hijos, se los arrancaron. Lo mismo a hijos sin los padres.
En esta misma sala estuvo testimoniando Adriana METZ y nos conto algo de sus vivencias, que apenas nosotros podemos imaginar. Y en referencia a este tema dijo: “Fui hija de mama y papa hasta que los secuestraron. Después pase a ser hija de desaparecidos” Esa frase es el ejemplo de cómo una persona, en este caso, una víctima dejó de tener relación filial. Dejó de ser hija de alguien, pasó a ser la hija del resultado de un crimen estatal. Entre ella y los padres quedo instalada para siempre, hasta hoy, y lo que resta de su vida, la decisión macabra de arrancar a sus padres de la vida.
La misma Adriana METZ nos contó sus vivencias cuando fue madre ella y como veía a sus amigas, que también lo habían sido, recurrir a sus madres para saber qué hacer con sus hijos, como cuidarlos, que hacer en los instantes más cotidianos, incluso en los críticos, que van desde la duda de qué hacer con un hijo cuando es recién nacido, como tenerlo. Y dijo: “Yo no tenía a quien recurrir. A alguien se le ocurrió que mi mama no tenía que estar en este mundo. A alguien se le ocurrió que no tenía que estar viva”
La fiscalía está acusando en este juicio a algunos de los responsables, a algunas de esas personas que se les ocurrió que había gente que tenía que dejar de vivir, y que a partir de ello había gente que iba a vivir sin sus padres, sin los hermanos, sin los hijos.
Ese arrancar, esa desaparición también produjo una suerte de desaparición, de dilución de los autores, se diluyeron atrás de la impunidad. Y este juicio si bien no va a poder revertir el hecho irreversible que es la muerte y la desaparición, tendrá la oportunidad de revertir la impunidad insoportable en la que han transcurrido 36 años de su vida estos autores. Esa impunidad es reversible con una decisión judicial que vamos a solicitar al final del alegato. En otra de las dimensiones también graves, si uno evalúa lo que significan los hechos criminales antes y después de las conductas de estos autores, lo mismo en que se puede concluir es que hay hasta definiciones como la de sadismo, crueldad, que significan otra cosa después de la conductas de estas personas.
Llegaron hasta oscurecer la historia. Una historia que no era pacifica tampoco, no estaba exenta de crímenes, ni de crímenes masivos tampoco, y ha sido dicho: si algún circulo le faltaba al infierno dantesco estas personas lo completaron, lo crearon, lo planificaron y lo ejecutaron. Y es así como tenemos todavía miles de ciudadanos argentinos que siguen viviendo con las secuelas de esos hechos.
En otro plano, voy a adelantar las conclusiones de este alegato. Los 94 hechos que estamos juzgando la fiscalía los considera probados a cada uno de ellos, en cada una de las circunstancias en las que se acusado, es decir la misma circunstancia en espacio, tiempo y modo de ejecución. Y en cuanto a los acusados también tenemos por demostrada su responsabilidad criminal en cada uno de los hechos. Es un juzgamiento, vuelvo a las víctimas, abarcativo, hemos escuchado, se ha producido prueba y se juzgaran; 31 secuestros, tormentos y cautiverios en CCD, 21 secuestros, tormentos y cautiverios en CCD y luego en cárceles. 2 abandonos de personas, 2 nacimientos en cautiverios y luego apropiación, 12 desapariciones, 4 fusilamientos sin cautiverio previo y 22 homicidios sin cautiverios, es decir un total de 38 homicidios ejecutados esos homicidios en el lapso de 1 año. Hoy se cumple 1 año del inicio de este juicio, pensemos en que desde que empezamos con la primera audiencia hasta ahora hay 38 homicidios, y estos son apenas un pequeño porcentaje de todos los hechos, esto es lo que conforma el objeto procesal, pero eso nos da alguna dimensión lo que fueron las masacres que ejecutaron estas personas. Esta también probado que estos 17 acusados, que son un numero representativo formaron parte y forman todavía de un poder ramificado que no está entre los acusados en este juicio y probablemente no lo esté. Es un poder ramificado en la cual ellos son una parte, pero es un poder que sigue vigente y que contribuyó decididamente a que estos hechos se cometieran. Decía que estos 17 acusados son apenas un puñado de los varios centenares que actuaron en esta misma jurisdicción y de los miles que secuestraron y torturaron en todo el país. Es notoria la ausencia en esta sala de GARCIA MORENO, quien se fugo al momento en que el tribunal dispuso el inicio de las audiencias y 30 años que han transcurrido desde el retorno a la democracia, que es cuando se pudo haber tenido alguna esperanza en el juzgamiento explican la impunidad biológica, la ausencia de alguno de los jerarcas locales del terrorismo de estado, me refiero a quienes comandaron la zona V de seguridad; Osvaldo AZPITARTE Y CATUZZI. También la ausencia de represores tristemente celebres como Emilio IBARRA, jefe del equipo de lucha contra la subversión, del suboficial Santiago CRUCIANI, jefe del CCD La Escuelita, de Julián CORRES que murió durante el desarrollo de estas audiencias y en el caso de CORRES al haber muerto durante estas audiencias, cuando ya estábamos escuchando a las víctimas, es notorio en ese caso como un ser tan insignificante, una personalidad sostenida en alguna trama obviamente miserable porque no cabe concluir otra cosa, pudo ocasionar tanto daño, fue esa persona determinante del sufrimiento que padece y va a padecer siempre Patricia CHABAT y muchos testigos que no pueden venir a declarar por las secuelas que les dejó. Pensemos también en TARCHITZKY a quien tuvo bajo sus manos. A Oscar MEILAN por ejemplo, que escuchaba al “Tío” decirle “dale Laucha, dale picana nomas”. Son hechos traumáticos que han marcado sus vidas, y así con infinidad de personas, desaparecidos. Esa explicación de cómo un ser tan insignificante puede producir tanto daño esta, quizás si CORRES no hubiera sido oficial del ejército, hubiera cometido algún crimen quizás o no, pero menor. La diferencia está en que formo parte del Ejercito Argentino que en esos años se había convertido en una máquina de matar. La pertenencia y la actuación en esa máquina de matar  es lo que le da capacidad de daño a un a seres insignificantes como CORRES.
También faltan en este juicios Jorge STREICH que era uno de los médicos del CCD, el torturador Antonio LOSARDO, el jefe de área de la primer parte del año 1976 Argentino TAUBER, es muy larga la lista de quienes debieron ser juzgados antes de su muerte, y también señalo que esa impunidad biológica estuvo favorecida tanto por la lentitud como la incompetencia del poder judicial en primera instancia local para tramitar con decisión estas causas. Tampoco voy a obviar a Leonardo NUÑEZ, otro de los responsables del enlace de los centros clandestinos de detención y la cárcel y los oficiales de inteligencia GONZALEZ, SCARNATI ALMADA, MADUEÑO también, el juez federal que participaba de las sesiones de tortura, y los referentes de la Iglesia Emilio OGÑENOVICH y Jorge MAYER, quienes también deberían haber sido juzgados por sus responsabilidades en estos hechos, además claro esta de Adel VILAS, pionero del terrorismo de estado que llego a Bahía Blanca con la misión especial de “extirpar la infiltración marxista” en esta universidad, y desde allí arraso con toda la ciudad, él y las FFAA, con todo el sector de la población que él creía que se oponía al plan de las FFAA que era igual al divino. Y decía que no quedan dudas de las responsabilidades de estos acusados y solo es un repaso de algunas conductas de cada uno de ellos nos puede ilustrar claramente de que hay un núcleo de prueba producido en este debate que determina, no solo el sentido de la acusación, sino también el que tendrá que tener la sentencia.
Acá está acusado Andrés Reynaldo MIRAGLIA, por ejemplo, quien hizo de la cárcel que dirigía un anexo del CCD. Los torturadores de La Escuelita, mientras MIRAGLIA estaba a cargo de la Unidad IV interrogaban o en la Escuelita o en la Unidad IV que él dirigía. Es indudable, a partir de ahí, después veremos otras razones para determinare su responsabilidad.
Hugo Jorge DELMÉ, quien está sentado a su lado era el encargo desde su jefatura de División Registro de Enlace, que como parte del plan sistemático de desalentar, interrogar y humillar a los familiares en su reclamo desesperado y arriesgado, aun estando ante él, a reclamar por sus familiares. Hasta que les daba tanto miedo y no podían ir mas, ya que empezaban a correr riesgos sus vidas. Y desde esa función represiva donde obviamente, el jefe de registro de enlace era el que aparecía con las listas de quién estaba en el centro clandestino, quien no, a quien habían matado, a quien iban a liberar o quien iban a pasar al CCD.
SELAYA, quien está sentado a la derecha. Hay una acción que fue descripta aquí por el psiquiatra de la cárcel convocado por SELAYA a la dirección de la cárcel, y entonces estaba SELAYA, lo describió bien GARCIA MEDINA, con una escopeta, un detenido tirado en el piso y le ponía la escopeta en la boca delante de un chico de 10 años, aproximadamente. Ese es, creo, un indicador suficiente del perfil de la dirección de SELAYA a cargo de la Unidad IV, además claro está que, a diferencia de los que hacia MIRAGLIA que dejaba entrar y coordinaba los interrogatorios dentro de la cárcel, SELAYA hacia distinto, dejaba que se los llevaran. Ha estado acá la victima JULIA que dijo que mientras estaba detenida en la unidad IV  fue llevada a La Escuelita nuevamente y después reingresa. Eso también documentado.
Jorge MANSUETO SWENSEN jefe de área desde el 26 de noviembre de 1976, responsable de los secuestros ejecutados en esa unidad territorial que luego describiremos, y también responsable, primero lo negó, luego lo admitió, igual había pruebas, de los cautiverios en el edificio en donde MANSUETO tenía su jefatura funcionaba un CCD, estaban secuestrados adolescentes de la ENET. Respecto de los secuestros y cautiverios que se ejecutaron, que el ejecutaba mientras era jefe de batallón, dijo que “RUIZ Y BOHOSLAVSKY, creo que alguna noche compartimos o hemos dormido en la misma unidad”. La diferencia es que algunos estaban secuestrados y sometidos a tormentos y él era el jefe de ese lugar, y no solo el jefe, sino que quien daba las órdenes, quien disponía los medios y quien tenía en definitiva en términos jurídicos el dominio funcional del hecho.
Hugo FANTONI, jefe de personal del estado mayor del V cuerpo. FANTONI participaba en las deliberaciones una vez que se fusilo a las 4 víctimas de los que se conoce como la “Masacre del Pibe de Oro”: GIORDANO, IZURIETA; YOTTI y ROMERO, adolescentes todos.
FANTONI participaba de las deliberaciones de la jerarquía militar que integraba y también era quien disponía los traslados, era responsable como jefe de personal de la permanencia en las cárceles de los detenidos y quien disponía los traslados a otras unidades por ejemplo, eso esta documentado. Y cuando tuvo que trasladar a los detenidos de la unidad IV a Rawson eligió un día particular; el 22 de agosto de 1977 como para que no queden dudas de lo que les esperaba a los detenidos cuando llegaran a Rawson.
Carlos TAFFAREL, jefe de Acción Psicológica Secreta durante 5 años, una función determinante para el montaje de los falsos enfrentamientos que se produjeron tanto en el año 76 como 77, estuvo 5 años a cargo de esa sección. Es decir un ejecutor claro, efectivo, evidentemente, porque no lo cambiaron de función, desde el destacamento de inteligencia.
Norberto CONDAL: Julio GONZALEZ CHIPONT, uno de los subjefes del equipo de lucha contra la subversión presentó documentación pidiendo ser ascendido y dijo que ameritaba su ascenso a partir de que el, junto con otro de los acusados de aquí, había participado en la eliminación de terroristas subversivos, y dijo: “Yo participe junto con el equipo de lucha contra la subversión”, lo dejo plasmado por escrito, de Patricia ACEVEDO, Carlos RIVERA, de las 4 víctimas de la “masacre El pibe de Oro”, que recién enumeré, y cuando GONZALEZ CHIPONT, tuvo que ofrecer avales de esa eliminación, de las cuales él se hacía cargo junto con otras autores, ofreció a Norberto CONDAL.
Firmó: esto lo puede avalar Norberto CONDAL y Mario MENDEZ también, entre otros.
Luego Jorge GRANADA, quien fue el jefe de “EL TÍO” CRUCIANI, es decir, el jefe del principal torturador del CCD, es decir CRUCIANI recibió y ejecutaba las órdenes de GRANADA. Cuando lo tuvo que calificar, obviamente, le dio la máxima puntuación. Es indudable su responsabilidad, a partir solamente de este hecho en términos concisos porque tiene un contenido, tanto delictivo como de daño enorme.
Vicente FORCHETTI fue el comisario de la policía federal de Viedma, jefe de grupo de tareas de la subzona 51 en Viedma y participaba el mismo en los secuestros, y fue reconocido en esta misma audiencia. También hacia traslados hacia centros clandestinos de detención
Walter Bartolomé TEJADA, era el auxiliar del departamento II de inteligencia.
Entre ALVAREZ, que está prófugo, y TEJADA concentran las jefaturas de inteligencia del departamento II desde el año 1974 al 1981, es decir es un oficial retirado del ejército, determinante en la inteligencia de toda la dictadura militar en Bahía Blanca, y además obviamente, es el jefe de Julián CORRES.
Es decir, CORRES estaba bajo sus órdenes, el supervisaba, el lo calificaba. CORRES cumplía las ordenes que el le daba.
El ejecutor dentro de la estructura del V Cuerpo, bajo las órdenes de Walter TEJADA.
Osvaldo PAEZ, otro de los acusados de este juicio. Presidente del Consejo de Guerra, de una guerra que solo existía en su ficción, o una especie de justificación que necesitaran, jefe de una división y educación, no sé porque se llamara así. PAEZ fue reconocido torturando victimas, torturando a SOTUYO, lo reconoció en esta misma audiencia, torturando a BENAMO  en mayo del 76 y aparte de ser jefe de división, de estar como oficial del estado mayor torturando jóvenes, SOTUYO ha tenido 20 o 21 años y el tenia mas de 40 en ese entonces. También comandó operativos en la zona, ha admitido él además de intentar escapar de la responsabilidad diciendo que contaba municiones en el Vto. cuerpo, admitió y está documentado también, estar a cargo de operativos antisubversivos en la zona, ordenados por Adel VILAS.
Juan Manuel BAYON, jefe del departamento III de operación del V cuerpo de ejército, el único general de los acusados aquí presente, y el generalato en estas instituciones es el máxima rango al que puede aspirar un oficial, por ello tiene una connotación especial en este caso BAYON como general y como jefe de departamento 3 de operaciones al ser indagado por el juez federal  en la instrucción llego a decir que el se ocupada de autorizar casamientos, el jefe del departamento 3 operaciones, venia de ser el vice director de la junta interamericana de defensa y cuando se le pregunto qué hacia usted en el Vto. cuerpo  dijo: que autorizaba casamientos. Luego de estar en el departamento 3 de operaciones fue Director de la Escuela de Guerra, fue interventor de Misiones, es decir, una persona con un despliegue importante en termino políticos y militares, políticos en ese contexto dictatorial y que llegue a decir eso, obviamente es una persona inteligente no es una persona que pueda llegar a ser abrumada por circunstancia repentina, este es el indicativo, por el cerco de prueba que existe es tan determinante, que solo le queda transitar por lo absurdo.
Mario Carlos Antonio MENDEZ el entusiasta oficial del V cuerpo de ejército del cual hemos probado en este juicio que fue el ejecutor directo de numerosos fusilamientos en las calles de Bahía Banca; tanto en Fitz Roy 137 como en Chiclana 1009 reconocido por un adolescente como la persona que estuvo a cargo del secuestro y traslado al batallón de comunicaciones de 6 adolescentes comandando, o al menos una facción el equipo de lucha contra la subversión durante plena dictadura y de noche obviamente.
Jorge Aníbal MASSON jefe de una de las secciones de lucha contra la subversión  y no solo un jefe formal sino también alguien que tenía participación activa en los operativos.
Héctor ABELLEIRA, si repasamos su conducta, el decía: “esta noche salgo de cacería” y esa noche secuestraron a Vilma Diana RIAL y a Oscar MEILAN y abandonaron a sus hijos. Esa conducta que ha quedado comprobada entiendo que determina el sentido de la acusación.
GONCALVES reconocido también por sus vecinos en los secuestros.
CONTRERAS que no está en la audiencia, pero también fue reconocido por los testigos en los diferentes secuestros.
Ese repaso de conductas de cada uno de ellos entiendo que constituye un núcleo probatorio, está probada cada una de esas circunstancias que ya determina el sentido tanto de la acusación como de la sentencia. Pero el juzgamiento que está en desarrollo es algo más que una acción particular o incluso excede lo que suelen ser los juicios orales en otras jurisdicciones, en que se juzga un centro clandestino. Estamos juzgando una época de esta ciudad, de esta región, la más oscura que hubo, a partir de estas conductas que fueron constantes durante toda la dictadura militar.
Estamos juzgando a los integrantes de las instituciones públicas fundantes de esta ciudad, esta ciudad fue fundada por el ejército y se está juzgando la comisión de crímenes contra la humanidad de las estructuras de poder, que queda graficado con CORRES por ejemplo. Y es el juzgamiento de un poder dictatorial parcial por que el resto seguramente depende del silencio de estos acusados que fueron, como le reclamaba La Nueva Provincia, implacables con sus víctimas y también lo siguen siendo con sus familiares. Estos acusados siguen ejerciendo la tortura, siguen con el poder que les queda accionando contra las víctimas, contra sus familiares, siguen callando la información que tiene acerca de que hicieron con los desaparecidos, que hicieron con los restos de esas personas y esa es una conducta del poder que les queda, les queda el poder de información y ese poder residual que tienen para siempre lo siguen ejerciendo contra las víctimas. No hay ninguna manifestación de dolor que los haya llevado a reflexionar a cerca de la posibilidad de establecer alguna vía de cese del dolor, y de dejar de torturar a los ciudadanos. Estas personas siguen coaccionando, siguen usando la información para que otros ciudadanos sigan sufriendo, algunos de los padres de los desaparecidos tienen la misma edad que ellos, se sabe que no queda mucho de vida, estadísticamente no queda mucho de vida y aun así lo siguen haciendo. Hay personas que llegaron acá como pudieron, aceptaron sentarse cerca de ellos, un gran gesto pacifico, de civilización, de educación es decir a los más de 80 años venir y sentarse a un metro de ellos, volver a contar y seguramente que muchos de esos padres; por ejemplo Elmo PERALTA ha pensado que estas personas han visto por última vez a sus hijos, han sido ellos quienes por última vez los vieron, quizás debajo de sus botas o cargados en el baúl de unos de los autos y vinieron acá para colaborar con la justicia, pero con la esperanza de que se iba a dar algún paso, que quizás se de en la certeza de ese conocimiento que necesitan para pasar sus últimos días con el dolor pero habiendo obtenido una calma a partir de esos datos.
Hace poco declaró en el juicio oral de Mar del Plata, Martín FRESNEDA hijo de desaparecido y dijo ante los jueces y los imputados con la misma responsabilidad que los que hay acá, al intentar explicar por qué quieren saber donde están, por qué los necesitan. Es una pauta civilizatoria milenaria, y dijo entonces Martín FRESNEDA; “Nacimos de esos huesos y necesitamos abrazarlos de nuevo”.
Hay una necesidad de cercanía material aun con los restos lo explicó acá una de las científicas del equipo de antropología forense, una necesidad antropológica de estar cerca de una materialidad en este caso los padres. El hermano de Martín FRESNEDA, Ramiro FRESNEDA   ante el tribunal en ese momento les exigió a los acusados que si les quedaba algo de dignidad les diga que paso, no solo con los padres sino también con los hijos de los desaparecidos.
La fiscalía del mismo modo que lo hizo la querella, entiendo que tiene la obligación de exhortar a los acusados a que indiquen si es que tienen algún dato, descartamos que sí. Un jefe de operaciones no puede no tener ningún dato de esto que ha ocurrido bajo su órbita lo mismo con el jefe de área, lo mismo con las personas de inteligencia. Es una exhortación obviamente desesperanzada, no hay ningún indicio de que registren o le den relevancia a los efectos de sus actos, por el contrario quizás hasta allá algún goce en esa tortura que se sigue ejerciendo. Pero la fiscalía de todos modos cumple con la obligación de exhortarlos a que rompan ese silencio, dejen de torturar a los familiares que les están reclamando el cese de ese dolor y que digan que hicieron con los cuerpos de tantos desaparecidos de esta ciudad y donde están los hijos nacidos durante el cautiverio de esas madres. Decía que, es con desesperanza porque estimo que van a seguir torturando, seguirán mortificando, seguirán agrediendo a los ciudadanos que han sido siempre sus víctimas y solo harán silencio.

Antes de pasar a otros capítulos quiero destacar en contraste con las actitudes de las que ahora somos testigos, del pacto de silencio que sigue férreo, blindado con cinismo; voy a destacar la enorme valentía y la constancia de los testigos que han venido a este juicio. Han relatado por enésima vez las vivencias más traumáticas de su vida, sabiendo que se exponían no solo a examinar cada uno de los capítulos tenebrosos que tuvieron que vivir sino, que también iban a ser acusados, hostigados, y lo fueron. Y lo han hecho con dignidad y lo hubieran hecho en cualquier condición, tienen esa característica han declarado enorme cantidad de veces. El tribunal en eso ha sido ejemplar, ha brindado el marco de libertad como para que pudieran declarar y voy a rescatar de la presencia de centenares de testigos, de sobrevivientes de padres hijos. Hubieran declarado ante cualquier tribunal como lo han hecho siempre, han sido maltratados en otras instancias, pero han venido y he notado el esfuerzo que han puesto en dar cada uno de los detalles de los hechos, eso implica que han legitimado y consideran que este es un espacio legitimo de justicia y por eso se han brindado de ese modo, es decir, han dejado, entiendo, después de su testimonio, latente, una confianza, como ciudadanos, como victimas, como afectados por estos hechos, han dejado una cuota de confianza porque el poder judicial es uno de los últimos reductos de esa confianza donde por el contexto con el que han vivido siempre una enorme presión antidemocrática, dictatorial y cruel como la que se sigue ejerciendo con la información. Descarto que los jueces tendrán la sensibilidad suficiente y el registro de lo que significa para estas personas haber venido a declarar, muchos de ellos tienen las mismas edades que los magistrados, con lo cual es fácil imaginar lo que ha sido para estas personas exponerse de ese modo, llorar en público, mostrar quizás culpas que sienten, de lo tenebroso, y lo macabro de los hechos, que han generado culpa incluso en los sobrevivientes, y expresar esas culpas en público, insisto, quebrarse públicamente por algo les ha pasado y hacer el esfuerzo de testimoniar ante un tribunal en el cual  han depositado una confianza como representantes de uno de los órganos democráticos de la República Argentina.
Entiendo que la sentencia que resulte de este juicio debe contemplar la entidad ética que han tenido los centenares de ciudadanos que han venido a declarar. Y vinieron a declarar en una ciudad en que se les sigue haciendo difícil y que les fue hostil siempre, incluso amenazados y después de declarar en democracia, por ejemplo ante los mismos secuestradores, Oscar MEILAN tuvo que declarar ante IBARRA como testigo que era juez militar, cuando le preguntaron qué uniforme vio en el momento del cautiverio tuvo la valentía de responder: “El mismo que tiene puesto usted”.
Esa es la entidad ética de algunas personas, la valentía que han tenido al momento de afrontar el proceso de justicia, ellos durante todo este tiempo y también ante el juicio de las juntas, los hicieron viajar en el mismo medio que viajaban sus acusadores y aun así han seguido declarando y durante muchos años los familiares y los organismos fueron los únicos interesados en este juzgamiento. En estas causas durante los años más duros que siguieron a los hechos, fueron ellos los únicos interesados en que esto sea realidad. Luego de algunos años encontraron en la fiscalía, en Hugo CAÑON específicamente, al funcionario que con la lucidez, la inteligencia y la valentía suficiente puedo acompañarlos, decidió acompañarlos y ahí entonces fue cuando se lograron los avances fundantes de este juicio. Y es por ellos; por los familiares, por las victimas que no han cesado pese a las distracciones sociales, a las urgencias sociales, no han cesado de marcar que estaba todavía pendiente juzgar estos hechos. Y lo mismo ocurre con Hugo CAÑON que pese a ser sancionado, presionado, cercado por las instituciones que integraba, por el poder judicial, decidió llevar adelante con mucha valentía este proceso que va culminando en este juicio. Y es por ello que hoy estamos acá y en esta instancia.
Por último, en esta introducción voy a hacer referencia a la metodología porque influye en el modo de la prueba, en el modo de valorar la prueba. La metodología que estos acusados eligieron para los hechos, fue la metodología de la clandestinidad y el anonimato, es decir, no firmaron las ordenes de ejecución, directamente ejecutaron y esperaron escondidos en ese anonimato la impunidad que les ha llegado hasta hoy que debe terminar. Ese era uno de los modos posibles de hacer las cosas. El 6 de julio de 1976, imaginemos que el país ya era un gran campo de concentración y mientras los comunicados del V cuerpo de ejército se difundían en las páginas de La Nueva Provincia con las versiones falsas de falsos enfrentamientos, con cautivos en los centros clandestinos.
En este contexto La Nueva Provincia le pedía a las fuerza armadas que     “Abandonaran la absurda y forzada mentalidad legalistas, realicen sus juicios sumarios y apliquen la pena de muerte dictada por autoridades militares”. Esta exigencia de unos de los poderes institucionalizados de la ciudad fue traducida por un marino amigo de la casa obviamente de la nueva provincia el capitán Adolfo SCILINGO, quien tenía trato con Federico MASSOT quien por entonces  era el asistente de dirección  del diario y SCILINGO publico después en los 90 lo que decía Federico MASSOT: “Son unos cagones, tenemos generales, almirantes y brigadieres de papel, no quieren fusilar , no quieren muertos, no quieren problemas con la iglesia combaten la subversión sin firmar la sentencia de los muertos, eso les traerá problemas futuros” les advertía MASSOT  y el diario La Nueva Provincia a los militares.
El problema futuro que le preocupaba a MASSOT en plena dictadura no es otro que la actuación de la justicia, la actuación de esta justicia que 35 años después estamos tratando de hacer realidad en esta sala, en relación a solo un grupo, insisto, pero un grupo relevante de ideólogos, ejecutores, y planificadores del terrorismo de estado en esta jurisdicción.

Alegato de fiscalía. 2. Construcción del enemigo.


Ferro (Pte): Señor fiscal, puede continuar.
Córdoba (fiscal) Muchas gracias. Voy a pasar a otro de los aspectos del alegato. ya en la parte general del alegato, donde vamos a explicar como ha funcionado esta maquinaria de muerte en esta jurisdicción, pero en todo el país y uno de los ejes fundamentales que ha tenido la ejecución de estos hechos ha sido la construcción de la víctima, es decir, la victima tienen, todas ellas en el centenar de casos, tienen en común la construcción previa del agresor que es central en el terrorismo de estado. El accionar del terrorismo de estado de los acusados supone la construcción del enemigo y: configurar, construir y accionar sobre el enemigo construido siempre se hace desde el poder, pero ese poder desde el cual se lo configura siempre se ejerce sobre otro. Ese es el trasfondo que une, que identifica y que configura la identificación de estas víctimas, y ese enemigo esta configurado y es partir de su legitimación discursiva, es que es necesario reprimir y aplicar un poder punitivo directo contra el enemigo, porque ese enemigo esta llevando a cabo un proceso lesivo que hay que detener, que hay paralizar, que hay que subsanar de inmediato, que hay que accionar y por eso la aplicación de un poder punitivo directo. Y ahí es donde aparece el fundamento biologicista de estos hechos. Las victimas eran consideradas un virus instalado en la sociedad. Hay resoluciones de esta misma universidad de REMUS TETU: “Hay que extirpar el infecto morbo de las filas universitarias” Es decir, ahí se ve el proceso "lesivo" "infeccioso", donde esa concepción biologicista tiene arraigo y es desde allí de donde han construido la noción de enemigo, y ese funcionamiento de la legitimación, es decir que la aplicación de poder punitivo se da constantemente en el campo del terrorismo de estado y esa aplicación es directa. Sin atenuantes. Y sólo montada en una legitimación discursiva. ZAFFARONI explica como se da esa explicación de legitimación de poder, dice: “El concepto de enemigo en primer termino no es compatible con un estado de derecho, en segundo termino las consecuencias de aceptar que el disidente es un enemigo y la disidencia es una guerra, importan introducir un concepto espurio de guerra en el ámbito donde no se configura”. Es allí donde se entiende la falta de todo sustento de que hubo una guerra, se trata de una consecuencia de la construcción del enemigo, necesitaban un enemigo y la actividad de ese enemigo tienen que ser una guerra sino no lo pueden matar, lo pueden matar como legitimación del poder punitivo pero esa es la legitimación discursiva y el discurso legitimante de esas atrocidades le dio a estas FFAA y policiales el discurso de la Doctrina de Seguridad Nacional sobre el precepto de una guerra sucia. El concepto de enemigo sobre el que montaron la maquina de matar con la cual eliminaron a las victimas, destrozó también todas las instituciones, que es otro de los daños de los hechos de estos acusados. Como las instituciones podrían estar cobijando enemigos se las deslegitimaba, eso explica la destrucción absoluta de todas las instituciones y los términos de esa deslegitimación es: “burocracias inútiles”, “las instituciones eran encubridoras de los enemigos”. Salvo las FFAA, ellos. Que se consideraron la reserva moral de la patria. En este juicio ha habido testimonios como los de Ana CAREAGA que habló de la amplitud con la que se caracterizaba a los enemigos, ella explico como a partir de la aptitud de persiguieron todo tipo de agrupaciones barriales, sociales, políticas sobre la base de las directivas para la actuación de las FFAA formadas en las Escuelas de las Américas; a propósito, entre los acusados hay uno que es ex alumno de dicha escuela en PANAMÁ; Osvaldo PAEZ, quien en la indagatoria hizo un repaso de su carrera militar, pero omitió este paso que, obviamente, esta en su legajo. También Claudia BELINGERI explicó como funciono el archivo de inteligencia y como las diferentes clasificaciones de la década  del 60 en actividad política sindical o entidades sociales o religiosas que a partir de la década del 70 pasaron a ser directamente actividades subversivas, consideradas actividades subversivas por los ejecutores. El propio plan del ejercito que aportó VILAS en esta jurisdicción en el año 1987, cuenta con una caracterización frondosa de lo que era el enemigo y abarcaba absolutamente todas las categorías posibles de cualquiera acción social, allí eran jerarquizadas por prioridades las organizaciones político-militares que iban desde el partido revolucionario de los trabajadores ERP, Partido Autentico y Montoneros, Junta Coordinadora y Revolucionaria absolutamente todas las formas de organización política, partidaria, sociales. Absolutamente todas las actividades sociales caían en el ámbito de ese oponente caracterizado en  el plan del ejército. De todos modos la caracterización mas acabada la ha dado Ibérico SAINT JEAN en la conocida frase, quizás una de las definiciones mas acabadas, insisto, primero van a matar a los subversivos, luego a los colaboradores, a los simpatizantes, enseguida a los indiferentes y a los tímidos. Es decir, al manejar la concepción del enemigo, ese enemigo siempre estaba sujeto a la muerte y la amplitud era un resorte exclusivo del represor. El propio VILAS ha dejado párrafos escritos de esto, además de los hechos que ha dejado en la realidad obviamente. VILAS sostenía que le guerrilla no es sino una parte de ese todo llamado subversión que “actúa en universidades, en televisores, en diarios, en revistas, en cines, en teatros, en los divanes de los psicólogos y adláteres”. Una concepción totalmente abarcativa de todos los ámbitos sociales que pueda tener una persona, es entonces donde esa legitimación discursiva conduce a despersonalizar al enemigo y es allí hacia como derivamos que fueron crímenes ontológicos, es decir, la sanción que estas personas aplicaron a las victimas, el homicidio, la tortura, la desaparición se lo aplicaron a las victimas por que “Eran”. No les importaba lo que hayan hecho o que estuvieran por hacer, o lo que pensarían hacer. El crimen ontológico es decir: la muerte de la persona, la sanción, la aplicación de un poder punitivo por lo que eran, en Argentina fue ubicar en la categoría de subversivo a alguien por el solo hecho de ser; peronista, de izquierda, militante social, religioso, tercermundista , alcanzaba con que sean eso, no importa lo que hubieran hecho.
En este juicio se pregunto mucho, en reiteradas oportunidades, a las victimas de qué se los acusaba, es decir, una vez que estaban secuestrados de qué se los acusaba, de qué los acusaron en el centro clandestino, en las cárceles. Y las respuestas variaban pero eran indistintas, se los acusaba de ser, con cualquier pretexto de pertenecer a una u otra organización; el crimen que estas personas cometían en la visión del agresor era que eran. De allí la categoría de crimen ontológico. Además había quienes obviamente transgredían el "orden social" y tenían una actividad política intencionada contra la dictadura, pero eso no es materia que el tribunal deba juzgar.
En esta construcción del subversivo se dan varias instancias, el propio concepto de subversivo es tardío dentro de la ciencia política, es un concepto que en la década del 60 pero que adquiere su total dimensión cuando se lo identifica con el enemigo. A partir de esta "enemistad" donde se legitima este discurso de crimen ontológico y vuelvo a citar a ZAFFARONI quien dice: “Al enemigo lo construye una agencia empresaria moral que hegemoniza el discurso positivo y el poder criminal masivo, hasta que otra agencia se lo disputa, comenzando por negar primero la peligrosidad hasta que se construye otro que va a venir a ser el verdadero enemigo que va a generar una verdadera emergencia”. En esta ciudad el enemigo subversivo dejó lugar, en el año 1978 al chileno, que conforma una buena parte de la sociedad bahiense; luego, fue el organismo de derechos humanos y así en una dinámica incesante que llega hasta el presente donde la marginalidad social sigue siendo marcada como el enemigo, a partir de construcciones que legitiman la aplicación del poder punitivo. Pero otro de los pasos que se da en esta construcción legitimante del poder punitivo, es cuando al enemigo "subversivo" se los transforma en "delincuente subversivo", una vez que una actividad subversiva es calificada como un delito, se le quita todo contenido político, pasa a ser un infractor de la ley, pasa a ser alguien que no tiene, o que es indistinto cualquier motivación ideológica; entonces pasa a ser simplemente alguien que violo la ley 20.840, no importan sus motivaciones políticas, ideológicas, para a ser un delincuente y es donde se legitima desde otro lado desde el infracción de la ley, y desde el desvalor de la delincuencia. VILAS por esto estaba en contra de esta calificación que el diario local hace continuamente, hablaba de delincuente subversivo. Sacándole todo contenido político que podía llegara tener cualquiera de las víctimas. Era delincuente; en cambio VILAS sostenía que lo que había que hacer era tratarlos de subversivos por que la guerra que el encarnaba era ideológica. Eso también luego pasó al oponente que eso también lo ha explicado Mirta MANTARAS acabadamente. En esta “guerra contrainsurgente” que decían sostener ,y que decían configurar los militares, las FFAA, y la policía; es claro que el entorno de la victima fue también afectado, fueron también victimas, y lo siguen siendo. Y se da uno de los caracteres definitorios que entiendo que desde la afectación del carácter humano de las victimas, cuando el  accionar de estas personas estuvo dirigido a quebrar el vinculo social que define la condición humana. Los seres humanos desde el mismo nacimiento dependemos para nuestra propia subsistencia de los vínculos sociales, sino el ser humano no sobrevive tenga 1 año o 50.  A partir de esa red de vínculos sociales es que las vidas se sostienen, se expanden y las personalidades pueden llegar a tener no solo un tipo de injerencia  social sino también algún tipo de equilibrio incluso subjetivo. Pero la actividad represiva de la dictadura, es decir, de estos acusados, estuvo directamente dirigida a afectar ese vinculo. Fueron numerosos los casos de familiares que explicaron como los allegados se retiraban, incluso gente que dejo de estar en sus casas, no aparecieron mas en la casa de los familiares de las victimas, dejaron de saludarlos, no querían que los saludaran, no querían acercarse a ellos; entonces es ahí donde se da ese aislamiento del familiar y hay dos aislamientos que son configurativos de la afectación del carácter humano de la victima. Uno en el centro clandestino, a partir del aislamiento absoluto. No podían hablar, ni respirar, no podían hacer nada, varias victimas al preguntarles qué estaba permitido hacer en el centro clandestino respondieron: nada. Vivieron mucho tiempo en un lugar donde no era permitido hacer nada. Sus familiares fuera de ese ámbito concentracionario vivieron, en otra escala, una experiencia que también afectó su condición humana, que es el quiebre del vinculo, y el vinculo social  no solo lo utilizaron, sino que también lo usaron como transmisor de la sospecha. Por eso el alejamiento social de los entornos familiares y el aislamiento absoluto de los familiares que quedaron solos, reclamando y tratando de buscar hijos o hermanos que han desaparecido. Esa transformación del “vinculo humano” en “vinculo sospechoso” es uno de los caracteres mas hondos quizás de esta represión, quizás algunos de los acusados ni supo que hacia eso. Lo cierto es que lo hizo. Lo hizo a partir de una práctica planificada dirigida a explotar esos efectos. Este proceso de aplicación de poder punitivo directo hacia las victimas tiene un desarrollo posterior, una vez que la victima fue señalada como enemigo, fue objeto del poder represivo, desapareció, la mataron o la fusilaron en algún pasillo de algún edificio de la ciudad. Eso produce, luego de que eso se ejecuta, produce en términos sociales un movimiento en la idea social de víctima. La víctima, que pasa de encarnar el mal, a por el hecho de ser víctima… a encarnar el bien. Se da cierta transformación socialmente, por el solo hecho de haber sido víctima, empieza a transformarse en algo distinto, en lo contrario a lo que era, y ahí ocurre lo que explican los antropólogos, es que: el sacrificador es decir, los acusados, pasan a ser posibles víctimas expiatorias. Entonces antes de ser objeto de alguna consideración disvaliosa por parte de la sociedad, ser juzgados; ante eso, lo que hacen es echar mano a la dinámica y construir otro enemigo, en este caso fueron los organismos de derechos humanos, para direccionar hacia allí el mal, no siempre lo consiguen y este es uno de los casos de que no lo han conseguido. Y voy a repasar alguna documentación de inteligencia donde queda claro la persecución que se le ha hecho a los familiares de las víctimas y que entiendo gravitan en la valoración de los hechos como en la valoración de las conductas, porque es actividad de inteligencia obviamente ordenada desde ámbitos militares, policiales o de fuerzas de seguridad que estaba dirigida y estaba basada en principio en la tortura, luego en el espionaje ilegal y explotada con fines represivos siempre. Hay un documento secreto del año 1978, para agarrar uno posterior a todos los hechos. El documento dice: “Ceremonia religiosa por desaparecidos celebrada en Bahía Blanca” Tiene fecha del 19 de julio del 78, es un informe sobre un oficio religioso que es elevado al director de inteligencia y cuenta que: ayer a las 19 horas en la parroquia Nuestra señora de Lourdes en la calle 12 de octubre a partir de la iniciativa del padre de la desaparecida Elsa NOCENT y en una misa que estuvo a cargo de el párroco Ernesto BAUDRY de carácter comunitario, se recordó a los siguientes desaparecidos y detalla todo un informe de inteligencia donde incluso se nombran a ANDREU, Ana Teresa DIEGO, Néstor JUNQUERA, a María GONZALEZ de JUNQUERA, Raúl METZ, Cora PIOLI, Carlos RIVERA, entre otros, es decir, un oficio religioso de los familiares hacia sus víctimas. El informe de inteligencia dice que al momento que analizan el sermón de ese cura: el sermón responsabilizó a los padres de no llevar hacía sus hijos la palabra Dios y que de ese modo debían transmitirles para evitar que sucedan cosas como las que ocurrieron. Es decir, había incluso en esos actos religiosos de recuerdo hacia sus víctimas una culpabilizarían hacia los padres y dice el informe: “Por lo expuesto esta delegación regional de policía dispuso un servicio permanente empleando la totalidad de la dotación en forma encubierta y reservada, merece consignarse que el sacerdote BAUDRY había concurrido ante autoridades militares locales a solicitar el visto bueno de la misa, haciéndole saber que en esa oportunidad que se hacía responsable sobre la normalidad y la mesura de la actividad. La desconcentración fue normal”. Es decir, luego de los hechos controlaban hasta los sermones en las misas que se hacían para recordar a las víctimas, las victimas que obviamente tenían fichadas desde el momento de la tortura o del espionaje anterior. Luego hay una nomina de familiares del año 80, por ejemplo, producida por la comunidad informativa local que integraba el Departamento 2 y el Destacamento 181 donde se habla de la nómina de familiares que esta pidiendo justicia. En el año 80 por ejemplo se menciona a: PERALTA, se da el nombre del padre; Elmo PERALTA, de la madre, el teléfono, la dirección; se nombra a RIVERA, quién es el familiar que esta reclamando, donde vive, que teléfono tiene, también se reconoce la fecha del hecho; ROMERO, Graciela Alicia, que el hecho comenzó en Neuquén dice el informe del seguimiento de sus familiares, que ocurrió el 16 de diciembre de 1976, y que quiénes denuncian y reclaman son sus suegros; Oscar METZ, que vive en tal lado, tienen tal teléfono, y así con cada uno de los familiares: Norma ROBERTS por ejemplo, Rubén SAMPINI que era seguidos durante el año 80 con el espionaje, Celia KORSUNSKY, de Bernasconi La Pampa, con domicilio en tal lado, el hecho del hijo es de tal fecha y detalles. Esta actividad de espionaje no paró con la dictadura, siguió en democracia, en el año 1983 en un documento estrictamente secreto y confidencial el prefecto del zona Atlántico Norte le pide a la comunidad informativa local los antecedentes policiales, judiciales y o ideológicos de las personas de anexo y lo pide al destacamento policía 181 de inteligencia y a la policía federal por ejemplo, esto es de año 1983 de las siguientes personas. La madre de Cristina FERRARI, la madre de Horacio RUSSIN, de Nelly ANDREU, de Celia KORSUNSKY, de Nelly PERALTA la madre de José PERALTA, de Berta KOISTRA, de Ernesto MALISIA que encabezaba y encabezó hasta su fallecimiento la APDH, bregando siempre por la realización de estos juicios. Elmo PERALTA el padre de José PERALTA, de Simon TULIO RIVERA, de Pablo PIZÁ, de Héctor SAMPINI, CARCEDO, ROBERT, piden los antecedentes de Serafín ACEVEDO, el padre de Patricia ACEVEDO, de Andrés BOHOSLAVSKI y, ya que estaban, informan que en una lista de un frente político, indican que se present+o Mario Rodolfo Juan CRESPO, la victima de autos. Esto indica la permanencia de la actividad de inteligencia que luego siguió en el año 1987. Y también hay documentación de eso, durante el desarrollo del juicio contra los militares, también en documentos secretos y confidenciales, propios de un espionaje ilegal y si uno ve, por ejemplo, la ficha de inteligencia del año 1987 de Oscar MEILAN, como a partir de la tortura y de la información por la cual están acusados aquí Norberto CONDAL, Carlos TAFFAREL  Walter TEJADA y Jorge GRANADA, la actividad de inteligencia que ellos producían, y su permanencia incluso durante la democracia. La ficha de MEILAN registra que en marzo de 1976 que forma un grupo y se acerca a Mario CRESPO, Antonio ABEL, Eduardo CHIRONI, Luis Miguel GRACIA SIERRA. La lista de víctimas de este juicio. Participa en una reunión con Mario CRESPO y Héctor AYALA, participa en una panfleteada en junio del 1976, que es uno de los hechos que determina su secuestro luego y es relevante que en el año 1987 todavía circulaba entre los servicios de inteligencia que en noviembre del 1976 fue detenido en Viedma y trasladado a Bahía Blanca. El 17 de enero del 1977 fue puesto a disposición del poder ejecutivo y el 21 de abril de 1977 su situación es tratada en el cónclave numero 6 presidido por el comandante de subzona de defensa 51 y se resuelve que continúe detenido a disposición del PEN. Esto confirma lo que se ha dicho muchas veces durante el juicio, que en los cónclaves de subzona se trataban los cautiverios de las personas, lo mismo luego en septiembre del 1977 que la situación de MEILAN fue tratada en el conclave 13 donde se dispone: “que siga detenido” y también se adjunta a ese informe una lista de “detenidos terroristas liberados", que incluye a Armando LAURETI por ejemplo o a Eduardo ALVAREZ, Miguel Ángel ARIAS, Ana María DAMIANI, Héctor DUCK, todos sobrevivientes del CCD La Escuelita.  También esta actividad de espionaje siguió contra organismos, en el año 1990, en una marcha contra en indulto, se hace lo mismo que con el oficio religioso anterior, hay un informe detallado de noviembre de dicho año: “Para conocimiento del servicio se informa que el día de la fecha a la hora 11 se dio comienzo de la concentración y marcha contra el indulto organizada por  la APDH local , hablo Ernesto MALISIA, estaba Eduardo HIDALGO, hablo Hebe de BONAFINI y esta hizo alusión a el ex comisario PATTI”, es decir, seguían produciendo inteligencia a partir de la información inicial arrancada en la tortura que fue nutriendo esta actividad permanente, luego se hace un repaso de quienes integraban la APDH, es nuevamente por ejemplo, Celia KORSUNSKY, desde qué día integra la APDH, y respecto de HIDALGO dice: “Argentino nacido tal día, casado con tal persona, domiciliado en tal lado. Registra en el año 1976 el comando de subzona 51 solicita su captura”. También esta agregado a la causa que esa orden de captura esta firmada por Osvaldo PAEZ, es decir que, a partir de esta actividad permanente de inteligencia integrada, no solo por inteligencia no solo fue responsabilidad de los acusados aquí de inteligencia sino que también esto se complementaba con operación y la transmisión de ordenes por parte de PAEZ,  es decir, el comando de subzona solicita su captura, PAEZ la firmaba, circulaban, luego lo secuestraban y ahí seguía la inteligencia y la operación yendo hacia otras victimas, esta ficha dice que respecto a HIDALGO: el 22 de noviembre de 1976 él estaba detenido en la unidad 4 por pertenecer a montoneros, ahí está la motivación de autor, es decir, a partir de asignarlo a cualquiera de las organizaciones que estaban entre los oponentes ya era suficiente para su captura. Luego aclaran que se afilió a otro partido y lo mismo ocurre con Ernesto MALISIA, o con Elmo PERALTA de quien van repasando antecedentes, dice que es padre de la “detenida terrorista desaparecida”: Alicia Nora VAZQUEZ; luego de Héctor Rubén SAMPINI el padre de la victima desaparecida, este informe del año 90 repasa que el 22 de junio 1976, primero dice que SAMPINI esta afiliado al partido comunista, es decir también estaba enfocado como posible victima y el 22 de julio de 1976 es detenido junto con su esposa y sus dos hijos por averiguación de antecedentes y puesto a disposición del comando de V cuerpo de ejercito, el operativo de secuestro lo habría llevado adelante prefectura pero este informe da cuenta clara que, después fueron vistos en el CCD, el 22 de julio de 1976 fue puesto a disposición el desaparecido SAMPINI, del comando V cuerpo del ejercito. Respecto de  RIVERA ocurre lo mismo, relevan que integra la comisión de familiares y así lo van haciendo con cada uno de estos familiares perseguidos después de que habían perdido a sus familiares. Y termino esta referencia con un documento del año 1979 que la fuente es la propia prefectura, inteligencia de la Base Naval Puerto Belgrano, se ratifica el funcionamiento en comunidad de la inteligencia, y hace un repaso de los factores políticos, cuál era la posición política de la ciudad, pasan por diferentes factores, y llegan al “factor insurreccional”  y dicen que no hay novedades en el año 1979 de la insurrección armada, pero dentro de este factor, los únicos hechos se registran “los protagonizan los familiares de los detenidos terroristas desaparecidos” y cuentan: que los familiares estaban juntado dinero para hacer una solicitada en un diario nacional y es por eso que están recibiendo numerosas cartas que escribieron a funcionarios relacionados con los derechos humanos. La conclusión del “factor insurreccional” es que la comisión de padres de “detenidos terroristas” continua trabajando para lograr el objetivo propuesto que es proclamar por la violación de los derechos humanos, es decir; la violación de los derechos humanos era objeto de una pretendida proclamación, no era lo que reconocían como hecho. Hablan de cómo va a evolucionar este “factor” respecto de que están esperando que venga la comisión interamericana y dicen, por ultimo, que entre ellos mantienen una estrecha relación. Y por ultimo dice, “la comisión de la padres continuará expectante el resultado del arribo de la comisión interamericana de derechos humanos y realizaran las acciones que la comisión le proponga o sugiera. Es probable que en corto plazo logren publicar una solicitada pero siempre y cuando no tengan que abonar dinero alguno”. Esto creo que es por demás indicativo de las condiciones en la que han estado todos estos años familiares, y los sobrevivientes: perseguidos, pidiendo justicia con los lazos sociales quebrados, pidiendo justicia en la boca del lobo. Y la inteligencia, siempre con los nervios atentos, para en cualquier momento despertar sus peores instintos que comenzaba con esta persecución.  
Ferro (Pte): Sr. Fiscal si terminó con esta parte, vamos a hacer un intermedio de 15 minutos.
Gutiérrez (Defensor): Se hizo alusión a un documento de una misa que se hizo en la calle 12 de octubre, el fiscal puede decir en qué foja, en qué parte de la causa está esa documentación?
Ferro (Pte): Señor Fiscal?
Córdoba (Fiscal): No escuché, no se escuchó.
Ferro (Pte): podría repetir doctor? Cerca del micrófono por favor.
Gutiérrez (Defensor) Durante la exposición del señor representante del ministerio público, hizo alusión a una misa que se dio por el padre Baudry, en la iglesia de la calle 12 de octubre  y algunos documentos más, si podría decir el fiscal que ha leído esos documentos, en qué parte de la causa están esos documentos, en qué fojas.
Córdoba (Fiscal): Señor juez, la Fiscalía, en principio, no puede subsanar la inactividad del defensor, es decir, eso está en la causa. Si no fue, sino lo buscó…Tenemos la referencia, en qué carpeta, en qué página. Pero, de acá en más, para establecer un acuerdo he ir desarrollando el alegato, entiendo que cualquier referencia necesaria la podrá hacer al final del  alegato. Cada una de las referencias están en la causa, página tanto, carpeta tanto, está a disposición, hace años, de ese defensor. Sin perjuicio de eso, la fiscalía no tiene problemas en informar, por secretaría, para no hacer engorrosa la audiencia, la referencia concreta de cada uno de los documentos.
Gutiérrez (defensor) Yo solicito que informe en qué parte de la causa está, nada más, en qué foja.
Córdoba (fiscal): Es carga de la defensa.
Vidal (defensor): Perdón señor presidente, es doctrina legal que cuando se hacen citas, lo mismo con jurisprudencia que la persona que está citando, debemos citar en qué lugar está, para se encuentren ubicados con precisión para poder las defensas, y si la defensa hubiéramos dicho algo, ellos tendrían la referencia para las réplicas, nada más que eso.
Ferro (Pte): Doctor Gutiérrez, tras el cuarto intermedio, se le responderá.
- Ferro (Pte) Bueno, doctor Gutiérrez el Tribunal atento a su petición y el ofrecimiento realizado por el sr. Fiscal, por secretaria se le va a dar las fojas y el sitio en el cual puede usted encontrar el oficio relacionado con la celebración de la misa. Asimismo el Tribunal le solicita al Sr. Fiscal que el lo posible trate de identificar someramente el cuerpo, la caja o el legajo en donde puedan los sres. defensores ubicar algún oficio o documentación al cual usted hace referencia.
- Gutiérrez (defensor): gracias Sr. Presidente.
- Ferro (Pte) Puede continuar con el uso de la palabra la fiscalía.
- Azzolin (Fiscal) Gracias señor presidente, en términos generales, como la Fiscalía va a utilizar muchísima de esta documentación en el alegato, lo que proponemos a la presidencia es que los documentos que concretamente que necesite la defensa que se individualicen, lo hagamos después del alegato para no interrumpir la dinámica.
- Ferro (Pte) No, no. Los alegatos no van a ser interrumpidos de ninguna manera. Al final de la sesión del día de hoy usted podrá identificar, incluso someramente. Adelante.